Publicado el

Mirada de la semana: Carla Andrade

Carla Andrade2
© Carla Andrade

Ya es un lugar común, ya no tiene nada de novedoso. El viaje es el fin en sí mismo, el punto de destino solo lo enmarca dentro de unos límites. Igual que es un lugar común citar a Cavafis para estas cosas, pero es mucho peor no citarlo.

Cuando la travesía emprendas hacia Ítaca, pide que sea largo tu camino, lleno de aventuras, pleno de saberes.

Carla Andrade (Vigo, 1983) tiene bastante claro que el viaje es el paisaje. Ella acude al esencialismo en sus fotografías y prescinde de todo lo que no sea parte de ese viaje-paisaje, fotografía las bases, la materia prima: el mar, la montaña, el camino. La niebla, el cielo, los árboles, las rocas. No es ninguna boutade decir que Carla Andrade fotografía, literalmente, el tiempo y el espacio.

© Carla Andrade
© Carla Andrade

Es una búsqueda constante, la de Andrade, de retratar lo inefable, lo inasible. En muchas de sus series se lanza en pos de la captura del vacío, y para ello le quita su condición de vaciedad, lo enmarca en unos márgenes que dan sentido a ese vacío. Dice al respecto en su serie «Geometría de ecos»:

El vacío enlaza el mundo visible a un mundo invisible, posee una función activa, constituye una entidad viviente, encarna la ley dinámica de lo real. Suscita la transformación interna y genera el movimiento circular, ya que no se conforman con reproducir el aspecto externo de las cosas, buscan discernir sus líneas internas y fijar las relaciones ocultas que mantienen entre si.

© Carla Andrade
© Carla Andrade

La quintaesencia del trabajo de Carla Andrade, de esa visión de viaje-paisaje, la tenemos en su fantástico trabajo para la película de Lois Patiño, Costa da Morte. El viaje llevado al detalle, al reconocimiento del espacio, a la captación de cosas que a priori se escapan de una fotografía, como el clima, los sonidos, el frío, la humedad, los olores. Todo eso está impregnado en las fotografías de Andrade, que nos recuerda que, en cualquier caso, llegar a alguna parte siempre es lo de menos. Parafraseando una cita de John Brinckerhoff que ella incluye en una de sus series, el camino en sí mismo ya es un lugar.


Página web de Carla Andrade

Su cuenta Flickr

Su foto-diario

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: Rojo Sache

© Rojo Sache
© Rojo Sache

Entrar en la página web de Rojo Sache tiene un primer efecto inmediato: pensar en el blanco. En la era del reinado del Photoshop y del retoque digital, de la postproducción y el acabado artístico, el blanco ha dejado de ser blanco para ser eliminado de la paleta, o bien para brillar de forma plástica y casi viscosa.

El blanco de las fotografías de Rojo Sache es blanco. Y solo blanco.

© Rojo Sache
© Rojo Sache

Rojo Sache es el nombre común bajo el que fotografían juntos Rosa Isabel Vázquez y José Antonio Fernández. El blanco es parte del proyecto fotográfico «Frido», del que dicen esto:

«…un intento casi desesperado de aferrarse a los recuerdos aún existentes que se están cayendo lentamente en el olvido. Las imágenes que se desvanecen y con el tiempo terminan por desaparecer (…). Ellas representan la memoria y, como tal, se hace necesario buscar en ellas para averiguar qué preservar.»

© Rojo Sache
© Rojo Sache

Hay un volver al origen conceptual de la fotografía en esta serie: la imagen como recuerdo, como deseo de mantener la memoria conservada en alguna parte. Tal vez por eso, aunque con cámara digital, han decidido fotografiar escenas reales, al modo tradicional, sin postproducción ni retoque. Eso incluye al propio proceso de fotografiado en el resultado final: la imagen no es solo la imagen; es la imagen y el momento y el modo en que fue tomada. Es el viejo álbum. El «yo estuve allí, eso fue lo que vieron mis ojos».


 

Página web de Rojo Sache

Web personal de Rosa Isabel Vázquez

Web personal de José Antonio Fernández

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: Alberto Lizaralde

© Alberto Lizaralde
© Alberto Lizaralde

Una vez una persona fue al psicólogo, buscando combatir un estado de ansiedad y pánico vital que la tenía bloqueada. Se había quedado sin armas para combatir la presión cotidiana, defenderse del día a día, conseguir que el mero hecho de vivir no fuese una cuestión de sobrevivir a la asfixia. Meses después, con la ansiedad mucho más a raya, esta persona le contaba a un amigo todo lo que había sucedido, el proceso de derrumbe y posterior reconstrucción paulatina. El amigo la miró y dijo desconcertado: «Pero… ¿esto no nos pasa a todos?».

Dice Alberto Lizaralde (Madrid, 1979) que «todos pasamos por buenos y malos momentos en la vida, una y otra vez, sin cesar. Yo pasé por uno de esos ciclos y lo transformé en este proyecto. Esta fue mi historia, pero bien podría haber sido la tuya». El proyecto del que habla Lizaralde se llama «Everything will be ok (Todo va a salir bien)» y es un ejercicio autobiográfico, a medio camino entre la catarsis, la confesión y la ficción, de algo tan reconocible como la crisis personal que cualquiera de nosotros puede llegar a vivir en el momento más inesperado y sin una sola razón concreta que lo explique todo.

© Alberto Lizaralde
© Alberto Lizaralde

Lizaralde no se guarda nada en sus fotografías. Las grietas, las heridas, las cicatrices, la sangre. Las cenizas, las lágrimas, los gritos, la cara hinchada por el llanto y la tristeza. Los abrazos. La risa liberadora. La aceptación y el final del túnel. Nada de lo que fotografía nos resulta ajeno, nada de lo que nos dice habla de los otros. Es un caso particular, es un caso universal. Sus fotografías somos todos nosotros.

Nada de lo que fotografía nos resulta ajeno, nada de lo que nos dice habla de los otros.

© Alberto Lizaralde
© Alberto Lizaralde

En su página web no hay ningún otro proyecto a la vista, todo gira en torno a «Everything will be ok» (¿Y por qué iba a haber alguna otra cosa?). Pero en una esquinita asoma el enlace a su blog, lleno de fotografías con el hashtag #fotodiario. Navegar por ellas es caminar por una cierta normalidad, con altos y bajos, con curiosidad, la que da husmear en las cosas de otro. Ver estas fotografías después de sumergirnos en la sesión personal y descarnada de «Everything will be ok» da una cierta sensación de alivio. Como si Alberto Lizaralde nos estuviese diciendo que, efectivamente, todo ha acabado por ir bien.


Página web de Alberto Lizaralde

Tumblr del autor

Instagram @lizaralde

Twitter: @lizaralde

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: Román Yñán

© Román Yñán
© Román Yñán

En la redacción alguien contaba de una amiga suya que no arrancaba las malas hierbas de su jardín. De hecho las cultivaba. Las recortaba, las podaba y las ordenaba, dando una extraña y hermosa apariencia de desorden ordenado. Exactamente como hace Román Yñán (Barcelona, 1976) con sus fotografías, donde nada sobra, nada está mal, nada merece ser arrancado como si fuera una mala hierba cualquiera.

El objeto de las fotografías de Yñán es el más cercano posible. Él mismo, su cotidianeidad, su familia, su esposa, sus hijos, su casa, sus exposiciones, sus vacaciones, su trabajo, su lugar de dormir, de comer, de ver la televisión. Yñán hace un trabajo que se aproxima al diario personal, a los apuntes rápidos, y mucho menos a la documentación exhaustiva. El reconocimiento es completo: su familia es nuestra familia, su casa es nuestra casa. Son «slices of life» en el sentido más literal del término.

© Román Yñán
© Román Yñán

Esto no significa que no haya una preparación, un estudio o una conceptualización de las fotografías de Yñán. Ni tampoco que los «fragmentos de realidad» estén exentos de teatralidad, de composición o de mirada a cámara. Como sucede en la realidad, si nos paramos a pensar en ello, donde ponemos caras para enfatizar sentimientos o donde esas caras salen solas, donde impostamos la voz o gritamos sin poder evitarlo. En la serie «Self & Son» el juego se coloca directamente sobre la mesa, sin más vueltas. Lo explica el propio autor:

Self & son series surge de la necesidad de jugar y de introducirme a mí mismo en el juego fotográfico que mi hijo propone. Mi hijo dirige el encuadre. Mi hijo me dice lo que tengo que hacer. El resultado crea un dibujo, un autorretrato y una parodia del padre/fotógrafo en el flujo constante de fotografiar el dia a dia familiar.

© Román Yñán
© Román Yñán

Hay una serie de Román Yñán llamada «Self series». En ella, en cada una de las fotografías podemos ver el reflejo del flash. El flash, ese elemento denostado por tantos fotógrafos y que, si aparece, es rápidamente borrado a través del retoque digital. Yñán poda, arregla y coloca el foco de atención en el reflejo de ese flash. No hay malas hierbas en sus fotografías, solo hierbas cotidianas.


Web de Román Yñán

Diarios Fotográficos

Instagram de Román Yñán

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: Elisabeth Sunday

Sunday tuareg
© Elisabeth Sunday

Occidente mira a los lugares más remotos de sus capitales y ciudades con asombro y una cierta veneración. «Ellos», aquellos sitios desconocidos que se apartan del orden establecido por la cultura y la civilización que tanto tiempo se ha tardado en construir, piensan. Pero son lugares estáticos y cerrados, son observados como parques temáticos, como espectáculos enjaulados que no varían ni fluctúan con el paso del tiempo. Como si la evolución no fuese cosa de ellos, como si el movimiento nos perteneciera solo a nosotros.

Las fotografías de Elisabeth Sunday no dan por sentado esto en absoluto. De hecho es al contrario: ella fotografía esos territorios lejanos (para nosotros) partiendo de la base de que todas las sociedades están en un estado de movimiento constante y el conflicto y la oposición, los elementos que provocan los avances, están siempre presentes

© Elisabeth Sunday
© Elisabeth Sunday

Dice Elisabeth Sunday que fotografía «a personas que siguen viviendo con los ritmos y los ciclos de la naturaleza en el mismo entorno al que han llamado hogar durante miles de años». Y de eso se trata: de reflejar en sus imágenes cómo se integra el ser humano con su entorno natural. A veces son tuaregs, relacionándose con el cielo y las estrellas que les orientan; a veces son los pescadores que se fusionan con los peces que consiguen, en un vínculo que va más allá del meramente alimenticios.

© Elisabeth Sunday
© Elisabeth Sunday

Ese animismo centra gran parte de su trabajo, donde las figuras se alargan y se vuelven líquidas, por medio de espejos que no son deformantes, sino clarificadores. En palabras de Sunday: «Un tema común en mi trabajo es que se entremezclan formas humanas y animales o vegetales en la base de la imagen para demostrar la interconexión de la vida tan bien entendido por las personas animistas.»


Blog de Elisabeth Sunday

Field Notes, Africa

Studio Notes

The Africa Portfolios

Entrevista en Another Africa (en inglés)

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: Bego Antón

Bego Anton 1
© Bego Antón

Desde estas Miradas de la Semana, siempre hemos mostrado mucha querencia por los márgenes, las periferias, los alrededores, los sitios sobre los que no se suelen posar los focos ni los objetivos. Las fotografías de Bego Antón (Bilbao, 1983) van también en esa dirección, solo que las periferias que ella retrata son las del ser humano. Los ángulos que busca Antón en sus imágenes son los que hablan de magia, de irrealidad, de lo que no se comprende, de las zonas habitadas por mujeres y hombres que renuncian a convenciones sociales, a la lógica, a lo dictaminado por la colectividad como «lo correcto» o «lo normal». ¿Qué si no es una serie fotográfica de mujeres danzando con sus perros, por ejemplo?

Bego Anton 3
© Bego Antón

Si algo está claro en las fotografías de Bego Antón es que a ella le interesan mucho más las personas capaces de ver la magia que la magia en sí. Ella va en busca del rayo verde o de elfos en Islandia, o de objetos voladores no identificados y contactos alienígenas, o de mariposas increíbles que pueblan el sur de Inglaterra. Y sin embargo, al final, deja de mirar hacia el cielo o hacia los árboles para enfocar a las personas que han visto y ven esos elfos; a los que han contactado con seres de otros planetas; a los que catalogan, cuidan y se mimetizan con las mariposas. Tal vez ella no sea capaz de ver lo extraordinario (o tal vez sí), pero sí que es capaz de mirar con ojos de asombro a los asombrados.

© Bego Antón
© Bego Antón

La conclusión es que Antón reclama un espacio para esas personas que frecuentan otros márgenes, y parece dar un puñetazo en la mesa y decir que merecen ser fotografiados. Cuando toma instantáneas del refugio naturista de Conil y de sus habitantes desnudos, cuando hace una representación de un desfile de moda con protagonistas sin ropa y que no tienen nada de especial excepto su propia excepcionalidad, la fotógrafa no está reclamando la belleza de esos cuerpos, sino su mera existencia. Y resulta divertido y hermoso ver como incluso en trabajos comerciales, como las fotografías del rodaje de Historia de la meva mort de Albert Serra (otro director de márgenes), su ojo sigue siendo el mismo, la peculiaridad y la singularidad sigue emanando de los protagonistas de la película. Mirad a esta gente, dice Antón en cada una de sus fotos, porque merece la pena mirarlas.


Página Web de Bego Antón

Su cuenta Flickr

Su canal en Vimeo

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: David Mocha

© David Mocha
© David Mocha

Si hay una expresión que defina perfectamente el trabajo de David Mocha (Reus, 1982) esa es «Work in progress». El objeto de muchas de sus fotografías son lugares en construcción, a medio hacer, en un estado de transición constante. ¿Cómo es fotografiar una mudanza que nunca termina, un edificio que no termina de quitar los andamios, una carretera que mantiene permanentemente sus líneas pintadas de amarillo?

Los espacios de Mocha siempre están en tránsito hacia alguna parte. No puede uno dejar de pensar si esos lugares sin terminar de construir, inacabados, dan sensación de movimiento o es todo lo contrario. Uno mira sus fotos y se pregunta si alguna vez los obreros volverán a terminar lo que han empezado.

© David Mocha
© David Mocha

Le dedica Mocha una serie al barrio de Bonavista, en las afueras de Tarragona. Dice el fotógrafo que es un barrio «en el que sus habitantes han sabido forjar una nueva identidad territorial en unos terrenos periféricos desprovistos de discurso, aportando unos valores positivos a su paisaje y a los terrenos yermos donde se asienta». Ahí es donde fija su mirada, en lo hermoso que surge de los lugares a priori vacíos de contenido por el resto de la sociedad.

© David Mocha
© David Mocha

Transición, Lugares intermedios… son los nombres de los proyectos fotográficos de Mocha, que encuentra su hábitat en las rendijas de los grandes lugares, en los enlaces, en lo que engancha una realidad con otra. Ahí es donde están las historias que él quiere contar.


Página Web de David Mocha

David Mocha en 30y3

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: Emily Porter

© Emily Porter
© Emily Porter

Hay algo de absolutamente fresco en la colección de fotografías de Emily Porter, una ligereza que es cada vez más difícil encontrar en un mundo que se ha vuelto tan resabiado y autocomplaciente como el de la fotografía. Revisar la página web de Porter es casi tener la sensación de que está descubriendo su cámara aquí y ahora, y su posibilidad de dejar constancia del momento que está viviendo sin otras reflexiones.

Porter no tiene reparos en fotografiar con el espíritu desprejuiciado del turista, del familiar en la celebración, del amigo al que hay que esperar porque está haciendo fotos. Y de sus fotos se desprende esa sensación de «retratos de una generación», de capacidad innata de captar el momento concreto, de belleza casi naíf, inaprensible para otros, pero que sale de forma completamente natural de la cámara de Emily Porter.

Emily Porter 1
© Emily Porter

Emily Porter no es la primera ni la última fotógrafa que acude a la vieja máquina polaroid en busca de recuperar la sensación de inmediatez quemada por el sol que siempre ha provocado la fotografía de revelado automático más famosa del mundo. Pero no todos consiguen que esa inmediatez se sienta como verdadera, como fruto de la conjunción de elementos y no de la planificación.

© Emily Porter
© Emily Porter

El periodismo ha acabado haciendo un camino similar al de la ficción sustituyendo la búsqueda de la veracidad por la búsqueda de la verosimilitud. Lo importante no es que la historia sea verdadera, sino que lo parezca. No es que Emily Porter no piense, planifique, retoque, escoja o analice las fotos que toma y que va a tomar. Es que la verosimilitud de la improvisación, del descubrimiento, de la espontaneidad, impregna cada una de sus fotos. Y nosotros, espectadores, disfrutamos ese trocito de autenticidad que desprenden cada una de sus imágenes.


Página web de Emily Porter

Instagram de Emily Porter

Tumblr de Emily Porter

CTA-premium-con-precio

Publicado el

Mirada de la semana: Cristina García Rodero

© Cristina García Rodero / Magnum Photos
© Cristina García Rodero / Magnum Photos

Es tan evidente que Cristina García Rodero (Puertollano, 1949) es una de las mejores fotógrafas del mundo que no tiene demasiado sentido insistir en ello. Siempre es mejor simplemente ver su trabajo y oír o leer lo que ella tiene que decir.

«Para un fotógrafo la edición es la parte más complicada. En mi caso hay mucho afecto hacia los lugares, hacia las personas y cuesta mucho distanciarte. La edición puede arruinar un trabajo si se hace mal.»

© Cristina García Rodero / Magnum Photos
© Cristina García Rodero / Magnum Photos

Lo que me mueve es el deseo de conocer y de entender a los otros.

«El saber poner punto y final, es una de las cosas más difíciles. Para una persona perfeccionista como yo es difícil saber cuándo cortar. Incluso cuando acabo un trabajo quiero volver al lugar.»

«De pequeña lo que soñaba era bailar, después pintar y al fin descubrí que era la fotografía la que me ayudaba a contar, a realizar una obra coherente, forjada a lo largo de una vida, a tener un lenguaje y un estilo propios. El reportaje es una escuela de aprendizaje. Uno aprende a sobrevivir, a relacionarse con los demás y a fortalecer la voluntad, porque son muchas las dificultades.»

© Cristina García Rodero / Magnum Photos
© Cristina García Rodero / Magnum Photos

«Creo que mi libertad ha construido una obra particular y ahí sí que te digo que el hecho de ser mujer, esa mirada de mujer, ha determinado una obra. Está por encima del triunfo, del dinero, de los medios… he hecho fotografía por necesidad creativa, por descubrir mi país, al que quiero, y descubrirme a mí misma, por ser capaz de concretar una obra; y el hecho de haber estado tan sola y no tener influencias y no tener que haber agradado a nadie ni pensar que es lo que quería alguien ha tenido su precio en otras cosas»

Fotografiar es querer ver. Querer ver con sentimiento.

CTA-premium-con-precio


Cristina García Rodero en Magnum Photos

Entrevista en Jot Down

Entrevista en El Cultural

Publicado el

Mirada de la semana: Tanit Plana

Tanit3
© Tanit Plana

Adentrarse en la página web de Tanit Plana (Barcelona, 1975) es comprender casi en el acto que, para ella, la fotografía es directamente un medio de comunicación. No uno de representación, o uno artístico; no un fin en sí mismo, como tal, no: la fotografía es el canal, el espacio por el que circula el mensaje, ya sea este artístico, político, descriptivo, filosófico o puramente sentimental. Incluso las palabras que otros han escrito sobre ella y su obra se transforman, de repente, en «fotografía en forma de texto».

Tanit Plana piensa y se piensa a sí misma a través del objetivo de la cámara. Ya no es querer dar tu punto de vista sobre la realidad por medio de tus fotografías: también es querer comprender la realidad al mismo tiempo que pulsas el botón de la máquina. Fotografiar como acto de reflexión, de introspección, de análisis. Ella misma lo dice:

Puedo pensar a través de la acción: fotografío mientras pregunto. La fotografía es mi forma de negociar con la realidad, poner luz sobre aquello que no comprendo.

© Tanit Plana
© Tanit Plana

Tanit Plana intenta dar corporeidad a aquello que nos escurre entre las manos. En un mundo donde las transacciones económicas se hacen cada vez más entre números que pasan de un lado a otro de la pantalla del ordenador, su serie «Don Dinero» busca fotografiar al dinero como algo físico, existente más allá del mundo virtual, aunque luego quede la propia reflexión sobre cómo de real y cómo de virtual es un trozo de papel o de metal como representación de la riqueza. ¿Es lo tangible más real que lo puramente virtual?

Tanit2
© Tanit Plana

Seguramente la sección «Fotografía como forma de amor» sea la más hermosa e hipnótica de las que encontramos en su página web. Fotografiar el amor, fotografiar lo inasible. Sobre la serie «Celebración» dice María Canudas:

«En la fotografía de fin de fiesta los invitados posan con sonrisa regalada bañados en una reveladora luz de atardecer. Entregados al acto de ser fotografiados, viviendo una experiencia de resonancias barthianas, experimentan un ensayo de la muerte: reafirmando el hecho de que todavía están ahí, se anticipan al acontecimiento de que un día –posiblemente no muy lejano- desaparecerán. Inmortalizando el presente que todavía es presente es su forma de afrontar lo que pronto se habrá convertido en pasado. Así aseguran su permanencia.»

Las fotografías de Tanit Plana son, simplemente, la forma que la fotógrafa tiene de hablar al mundo de todo lo que importa.

CTA-premium-con-precio


Página Web de Tanit Plana

Canal de Vimeo de Tanit Plana

Cuenta Twitter: @latanit