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El fenómeno Wally Ballago Seck

Wally Seck 1

Por Jordi Brescó

Llegaba al Poble Espanyol de Barcelona con el tiempo justo y entré en el recinto a pasos apresurados. Cuando me identifiqué como periodista en la puerta me calmaron: «Tranquilo, Wally aún no ha llegado. Tómatelo con calma. Los senegaleses van a su ritmo.»

Los senegaleses van a su ritmo… ¡Y que lo digas!

El teatro dónde el cantante de moda en Senegal tenía que realizar su rueda de prensa estaba prácticamente vacío. A dos minutos de la (teórica) hora de empezar. No conseguía entenderlo.

Todo el mundo estaba fuera: por cada rincón del Poble Espanyol encontraba pequeños grupos de jóvenes senegaleses comentando la jugada. Todos iban vestidos como un pincel. Siempre les he envidiado por eso: a esa gente todo le queda bien, se ponga lo que se ponga: Colores chillones, gorras de rapero, enormes gafas de sol, collares que llegan hasta el ombligo, pantalones arrapados como mallas, zapatillas de astronauta… Todo acompañado de peinados coloridos y de grandes dimensiones.

Todos arreglados cómo si salieran de fiesta. De hecho, yo aún no lo sabía, pero esa era su intención. Aunque fueran las seis de la tarde. Aunque el evento al que acudían fuera una «rueda de prensa».

Dentro del teatro, un DJ amenizaba la espera con las canciones del senegalés del momento: Wallly Ballago Seck. Nacido en Dakar hace 31 años, Wally iba para futbolista. Probó suerte en Francia, en Londres y en Italia, pero su sueño no llegó nunca a convertirse en realidad. Al volver a casa, su padre le tenía preparado otro objetivo que perseguir: el de continuar con su legado como gran músico senegalés.

Wally Seck 2Sacó su primer single en 2007 y en 2010 su primer álbum, Voglio. En 2012 produjo su segundo, Louné. Su creciente éxito le llevó a actuar en importantes salas como el Gran Théâtre National o el Zenith de París, y con su tercer álbum, Xel, Wally terminó de explotar. Ahora encara su reto más ambicioso: realizar un concierto en el mítico recinto de París-Bercy, dónde este año, entre otros, también tocarán Bruce Springsteen, Adele y Paul McCartney. Sin presión, Wally…

El teatro barcelonés se iba llenando poco a poco mientras los jóvenes asistentes pasaban el rato bailando. Lo hacían siguiendo una especia de protocolo por turnos: una chica a mi derecha se levantaba, bailaba de pie durante cinco segundos y se volvía a sentar. Seguidamente, otra chica dos filas más adelante imitaba a la primera, y al sentarse se levantaba un chico a mi derecha, y así sucesivamente. Yo temía por si llegaba mi turno… cosa que afortunadamente nunca sucedió.

El tiempo pasaba pero las sonrisas nunca desaparecían de los rostros de los asistentes. Wally hacía una hora tarde, pero allí nadie se inquietaba. No podía entenderlo. Luego lo recordé: «los senegaleses van a su ritmo».

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Finalmente llegó el momento más esperado. Wally apareció acompañado por toda su tropa, y en el teatro se desató la histeria colectiva. Gritos, flashes, lágrimas, selfies, bailes e incluso una señora entregando su criatura al cantante. Periodistas senegaleses luchando por conseguir el mejor plano de Wally mientras la cónsul de Senegal en Barcelona, Claudia Vila de Font-Riera, intentaba abrirse paso entre la muchedumbre. El DJ pedía calma y que todo el mundo se sentara: habían pasado ya una hora y veinte minutos y temía que les echaran del recinto. Supongo que los responsables del teatro ya estaban avisados de que los senegaleses van a su ritmo.