Mirada de la semana: Txema Rodríguez

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Sin refugio – Txema Rodríguez (FIB, 2014)

A la hora de recrear recuerdos, de volver a pasar por los lugares en los que hemos estado, la fotografía sólo nos da una perspectiva bidimensional del viaje. Sí, estuve allí, sobre aquel puente, en aquella selva, esos pies son los míos, dentro de un mar turquesa, ahí nos estamos riendo al lado de un bar kitsch… Recuerdos de un punto concreto en el tiempo y en el espacio que se acaba difuminando a base de posar, de capturar una esquina descontextualizada, de cifrar toda nuestra memoria a un marco cuadrado o rectangular e inmóvil.

Los sonidos y los olores nos dan una tercera dimensión. Los olores son vagones de tren a tiempos pasados (la casa de los abuelos, las comidas reconocibles) y los sonidos son provocadores de sensaciones. Por eso tanta gente viaja por el mundo de concierto en concierto, porque a los propios recuerdos y a las posibles fotografías siempre se les une los sonidos. «¿Glasgow? Ah, sí, allí vimos a Tom Waits en el 2001». Capturar las sensaciones, ese trabajo casi imposible para un fotógrafo, que solo tiene dos dimensiones sobre las que trabajar.

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Uno de tantos besos – Txema Rodríguez

Txema Rodríguez lo consigue. Fotografía las sensaciones. Casi podríamos decir que fotografía los olores y los sonidos. Navegar por las fotografías de conciertos y festivales de Txema Rodríguez es ir mucho más allá del «retrato de una generación», del fotoperiodismo, del reportaje musical, de la documentación de un hecho concreto. Es tener la impresión de que los protagonistas de sus imágenes van a sentirse exactamente igual que como se sintieron en aquel momento al verse reflejados en las fotos, van a volver a oír, oler y respirar ese instante. Así, las fotografías de Txema se convierten en una máquina del tiempo que crea una tercera dimensión a priori vedada a las imágenes estáticas.

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Web de Txema Rodríguez

Twitter de Txema Rodríguez: @txemarodriguez