Publicado el

Mapas del turismo global, por Yolanda Onghena y Claudio Milano

Turistas ante la famosa Pedrera del Paseo de Gracia, en Barcelona.
En un 360º sobre Cartografías no podía faltar la reflexión sobre cómo cambia el mapa del turismo, cómo y por qué los destinos que atraen a visitantes de todo el mundo cambian o se popularizan, y de qué modo el turismo es o no una posibilidad para un sincero encuentro cultural. Aquí podemos empezar a leerlo de la mano de los antropólogos Yolanda Onghena y Claudio Milano.

Una de cada siete personas del mundo se desplazó por turismo durante 2014. A mediados del siglo XX, un número muy reducido de países acogía a 25 millones de turistas. En 1995 eran 528 millones; en 2014, 1.138. Quien viva en uno de los lugares que reciben a parte de esos visitantes no necesitará que le digamos que el turismo se ha convertido en uno de los sectores de mayor crecimiento de la economía global, tanto en economías avanzadas como en las emergentes. ¿Pero ha cambiado el turismo o sigue sólo la estela de otros cambios globales? Algunos acontecimientos de ámbito mundial —el fin de la Unión Soviética y la transformación de China y Vietnam en economías de mercado, o los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos— han afectado al fenómeno turístico tanto dentro como fuera de Occidente. En palabras de los investigadores Erik y Scott Cohen, lo primero generó «la apertura de estas enormes regiones a la llegada de turismo, sobre todo occidental, mientras que sus florecientes economías liberalizadas hicieron crecer el flujo de turismo saliente hacia sus países vecinos y hacia Occidente»; lo segundo «fue seguido de ataques terroristas contra instalaciones turísticas en otras partes del mundo, acentuando la relación entre turismo y terrorismo, agravando la sensación de riesgo en los viajes y llevando a medidas de seguridad más estrictas en el turismo mundial».

El turismo es el producto de una confluencia de elementos, materiales e imaginarios, subjetivos y colectivos, contextualizados en entornos políticos, económicos, culturales y sociales determinados. Cualquier transformación de uno de los factores modifica la naturaleza del turismo. ¿Cómo generan estas transformaciones un cambio en la demanda, la experiencia, el éxito o el abandono de un destino turístico? ¿Qué análisis crítico podemos inferir del modo en que el sistema turístico se hace cargo de los cambios, en la constante búsqueda para diversificar la oferta?

En este panorama, esos cambios no son cortes tajantes sino procesos de transformación, de un flujo a otro, de una relación a otra, de un destino a otro. Puede sernos de ayuda plantear el cambio del fenómeno turístico a partir de la movilidad —su elemento esencial— y de la seguridad —su condición necesaria—. La pregunta final que se planteará entonces es: ¿El turismo favorece o banaliza la dimensión cultural del encuentro entre personas, entre sociedades?

Hoy en día la movilidad no es sólo movimiento físico sino también de ideas e imágenes, expectativas, paisajes virtuales. «El concepto de movilidades abarca tanto los movimientos a gran escala de personas, objetos, capital e información a nivel global, como los procesos a escala local, como el transporte diario, el movimiento a través del espacio público y el recorrido de cosas materiales dentro de la vida cotidiana», afirman los estudiosos Hannam, Sheller y Urry.

Taleb Rifai, secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), lo tenía claro cuando en la reciente ITB de Berlín de 2014, la feria de turismo más importante del mundo, afirmó que «la revolución en el mundo de los viajes, unida a la revolución tecnológica, está reconfigurando nuestra sociedad, mientras las tecnologías están transformando el sector turístico». Dos revoluciones vinculadas con un resultado clave: en una especie como la nuestra, que siempre se ha desplazado, las transformaciones del fenómeno turístico están relacionadas con nuevos tipos de tecnologías que posibilitan viajes más cómodos.


PARA LEER ESTE ARTÍCULO ENTERO, SUSCRÍBETE A ALTAÏR MAGAZINE O BUSCA NUESTROS MONOGRÁFICOS 360º EN LOS QUIOSCOS DIGITALES MAGZTER Y ZTORY.