Publicado el

El documental o la realidad personalizada

Cabecera-everyday-rebellion

Hoy comienza la Mostra de Documentals de Sagunt «.DOC», en la que ALTAÏR MAGAZINE participa como Medio Oficial y cuyo programa puedes consultar aquí.

«Los documentales son una herramienta formidable para intentar comprender el complejo mundo que nos rodea. Ofrecen respuestas y alimentan incógnitas que nos permiten reflexiones necesarias. Son testimonios que reflejan realidades, quizá la característica fundamental de casi todos ellos.»

Nuestro colaborador Fran García empieza su Voz de hoy en ALTAÏR MAGAZINE con estas palabras, una declaración clara y sin fisuras: los documentales son un medio de comprensión del mundo y verlos es un modo de observar y analizar la realidad que nos rodea desde un prisma más completo.

Hace poco más de una década, el cineasta Michael Moore ganó el Oscar a la mejor película documental por un largo llamado Bowling for Columbine, que fue un éxito de taquilla inesperado en todo el mundo, precisamente por su condición de documental, ese hermano pobre y sin ribetes dorados del cine de ficción. La película partía de la terrible matanza cometida por dos estudiantes del Instituto Columbine, en Colorado, quienes asesinaron a quince personas en abril de 1999, para intentar comprender las razones últimas de la violencia existente en la sociedad norteamericana. Pero lo cierto es que la película no «es» la realidad. El documental narra el propio viaje del director por esa realidad, su descubrimiento de lo que ocurrió, sus conclusiones. Porque el documental, el buen documental, es mucho más un ensayo o una tesis que un libro de historia.

Uno de los grandes éxitos sorpresa de la temporada pasada en el cine fue Searching for Sugar Man. La película, dirigida por el malogrado Malik Bendjelloul, cuenta la historia de Sixto Rodríguez, «Sugar Man», un músico que grabó un único disco en los años sesenta y que luego desapareció, y cuya música se convirtió en un fenómeno de masas en Sudáfrica en los años ochenta. Pero en realidad la película no es sobre Rodríguez, sino sobre los dos fans sudafricanos que a principios de los noventa decidieron investigar qué había sucedido con aquel cantante, y el documental refleja el viaje de esos dos hombres, sus descubrimientos, su sorpresa. No cuenta la realidad que sucedió, sino la realidad que vivieron ellos.

¿Es La sal de la tierra un documental sobre la vida del fotógrafo Sebastião Salgado o en realidad está hablando de un hijo hablando de su padre? ¿Es The Act of Killing un documental sobre las atrocidades de la dictadura indonesia o un ensayo sobre el horror que siente su director, Joshua Oppenheimer, al escuchar los relatos de aquellos verdugos? ¿Es Seré asesinado un retrato de la corrupción y la mafia en Guatemala o es una expresión del puzzle policíaco que tuvo que resolver el realizador Justin Webster para poder filmarlo? ¿Es El impostor un documental sobre un suceso de la Norteamérica más profunda o es en realidad el modo que tiene su director, Bart Layton, de hablar de su propio escalofrío ante el miedo al doppelgänger, al otro yo que usurpa tu lugar en el mundo? ¿Es, en fin, The story of film una serie sobre la historia del cine o es la historia del cine que Mark Cousins cree que merece la pena ser contada?

(La plataforma de VOD Filmin cuenta con una selección de casi seiscientos documentales a disposición de sus usuarios)

Publicado el

Ztory y Altaïr Magazine: nuevas formas de leer

Altaïr-+-Ztory

Llevamos unos días diciéndolo por todas nuestras redes sociales: desde este mes, ALTAÏR MAGAZINE entra a formar parte del elenco de revistas de Ztory, una aplicación para móviles y tabletas que ofrece una «tarifa plana» de revistas para leer sin límites más de 90 cabeceras diferentes. Revistas de literatura, deporte, juegos, ciencia, arte… Y, por supuesto, ALTAÏR MAGAZINE.

¿Qué ofrece ALTAÏR MAGAZINE en Ztory? Pues nuestros monográficos 360° en su versión LITE (sin audio y vídeo, que se pueden seguir disfrutando en www.altairmagazine.com). En el caso de nuestro número sobre México esto significa 244 páginas de texto e imágenes en un formato de gran calidad. Pero además de los 360˚, cada dos meses subiremos digitalizado alguno de nuestros números clásicos de la revista en papel. Para empezar ya hemos subido a Ztory nuestro mítico número 65 sobre Japón. Todo ello con la posibilidad de leer los contenidos en el ordenador (online) o en móviles y tabletas (online u offline, como prefieras, donde quieras), y con un sistema de navegación francamente intuitivo. Casi como tener las revistas físicamente, en una estantería bien a la vista.

¿Esto es, entonces, como «un Spotify de revistas»? Es la pregunta que más nos han hecho en los últimos días. En efecto, así es: se trata de poner en juego un nuevo modo de consumo cultural, tal y como hacen otras plataformas como la propia Spotify en el mundo de la música o, por ejemplo, Filmin en el del cine. Una tarifa única mensual que permite el acceso a una gran variedad de contenidos y que da la posibilidad de cambiar el paradigma habitual de lectura de revistas: ya no se trata de adquirir mensualmente la publicación que nos interesa, sino que el lector ahora tiene acceso inmediato a cabeceras y contenidos que no conocía. Se abre un nuevo mapa de posibilidades y nuevas formas de leer.

O dejamos con algunas preguntas frecuentes sobre Altaïr en Ztory y una estupenda oferta: 1 año de ALTAÏR MAGAZINE + ZTORY por 90 € (66 —¡66!— euros de ahorro).