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La metrópolis rural, por Julián Roldán Alzate

 

El fotógrafo Julián Roldán Alzate sigue, cámara en mano, las huellas de su padre, ejemplo de desplazado por obligación de la tierra de su corazón a la ciudad, siempre con la mente en volver, siempre regresando, de un modo u otro. Las excepcionales fotografías las tenemos en nuestro 360º sobre Medellín, de las que dejamos dos de ellas aquí, a modo de adelanto para todos nuestros lectores.


Uno de esos desplazados es Óscar Roldán Palacio, mi padre, quien ha sido expulsado de su tierra más de una vez a lo largo de casi 40 años. Tres han sido las veces que mi padre se vio obligado a dejar atrás su tierra y sus animales; la última vez que tuvo que volver a la casa familiar en la ciudad fue a causa de un secuestro por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Fueron cerca de cuatro largos meses los que estuvo secuestrado.

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