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A PROPÓSITO DE ASUNCIÓN

Con la cámara en el bolsillo
Martín Crespo

A PROPÓSITO DE ASUNCIÓN

Con la cámara en el bolsillo
Martín Crespo
 

El libro A propósito de Asunción fue editado por Martín Crespo y Jorge Sáenz con el apoyo de Ojo de Pez y El Ojo Salvaje.

Desde los comienzos de la Era Digital sostuve que las nuevas tecnologías iban a representar una democratización de la fotografía en la medida en que aumentara la calidad de las imágenes y disminuyeran los costos de los equipos de captura y procesamiento.

En mayo del 2000 adquirí mi primera cámara digital, una Coolpix 990 de 3 Megapixels gracias a la cual pude retornar a la escritura de la luz, actividad de la que estaba alejado y que había cambiado por el marketing y la publicidad. Justamente mi jefe fue el culpable, ya que sabiendo mi afición por la fotografía, me acercó un artículo de la revista Veja donde mostraban imágenes hechas con las nuevas máquinas que se veían muy bien; ya no era necesario ir al laboratorio a comprar rollos y revelar, ni tampoco perder el tiempo en costosos escaneados de calidad variable. Resultaba sumamente tentador archivar para siempre el mezquino libro de Kotler —biblia del marketing— y reemplazarlo por la cámara digital en busca de nuevas impresiones, dejando atrás, sin pena ni culpa, a mis antiguos compinches: la Pentax K-1000, el Ektrachrome 64, el Velvia 50 y el fotómetro Lunasix Gossen.

A partir de allí comencé a caminar la ciudad con la cámara en el bolsillo. En aquella época era una rareza y la gente se maravillaba al ver la foto en el momento. Todos posaban cómplices ante el pequeño objetivo y se causaba un pequeño revuelo en el Mercado de Abasto, el Mercado 4 y otros tantos lugares de Asunción con ese aparatito.

Para los tiempos en que lancé el libro impreso en offset —agosto de 2009— la cosa había cambiado radicalmente y las cámaras digitales habían invadido todos los rincones de la ciudad, sin distinción de poder adquisitivo. Todo valía ya, desde el celular hasta la réflex que también filmaba... Por ende, ese candor inicial de los albores de la década se había ya perdido en gran medida. Las personas comenzaron a ser más reticentes a las fotos, a pesar de que estaban siendo monitoreadas por cámaras de seguridad en el reality show del nuevo milenio.

 

Vendedora de yuyos del Mercado 4 gesticulando hacia la cámara (2001).

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Vendedor de carbón en el Mercado de Abasto (2003)

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A lo largo de esos diez años, fui de forma recurrente a los lugares que me gustaba fotografiar en Asunción. Dejé registro visual de Itapytapunta, en el Jardín Botánico, el Mercado 4, el Abasto, la Recoleta, el puerto, el río y hasta el Ñu Guasu, que aunque está fuera de los límites de Asunción, es uno de los grandes espacios de esparcimiento de los asuncenos.

El material se fue acumulando y ya las decenas de miles de fotos reclamaban un orden y una «quema de archivos» para cerrar esta etapa, y así se fue gestando el libro, editando pacientemente y sacrificando muchas imágenes. El proceso de edición siempre implica la parte dolorosa que es descartar material y eso me llevó tres años, mientras que seguía generando nuevas imágenes para clausurar la década.

Para la estocada final de edición colaboró conmigo un peso pesado del fotoperiodismo y el reportaje: Jorge Sáenz, quien me hizo trabajar una semana de jornadas eternas escarbando en los confines de los terabytes.

 

Vendedora de quinielas de la acera escuchando radio AM (2002).

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 Don Ruiz Díaz, guitarrista y cantor habitué del Jardín Botánico (2006).

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A Propósito de Asunción I no pretendió ser un compendio formal de la Madre de Ciudades, como se la conoce por las expediciones que de ella salieron en época colonial para fundar otros núcleos como Buenos Aires o Corrientes. Más bien buscaba ser la mirada de un extranjero que la eligió como hogar 14 años atrás; un relato que se fue hilvanando a fuerza de impresiones y que recorrió los atardeceres, los remansos, las miradas espontáneas de sus habitantes y un pedacito de su historia.

Muchas de las imágenes las tomé con las cámaras digitales que fueron pasando por mis manos: Coolpix 990, 5000 y 3700; Fuji S2, Nikon D50, D80, D90 y D200; desde los 3 hasta los 12 Megapíxeles... En definitiva, no fueron más que herramientas para escribir con la luz. Y Asunción es la ciudad de la luz, donde en verano los fotómetros explotan.

Una nena duerme en el puesto de frutas de acera que atienden sus padres (2013).

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Religiosas de paseo un domingo en la nueva Costanera (2013).

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Faso, birra y mil a pasos del Palacio de Gobierno, donde hoy está la Costanera José Asunción Flores (2003).

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Una esquina (a 20 metros del Centro Cultural Juan de Salazar) y una trabajadora nocturna (2012)

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Un trabajador descansa en una hamaca paraguaya en medio del trajín madrugador del Mercado de Abasto (2003).

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Choferes de bus protestan crucificándose, uno por día (2004).
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Equilibrio bajo la lluvia en las inmediaciones del Mercado 4 (2002).
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Una nena solitaria viaja en colectivo durante una lluvia urbana (2005).
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Cada semáforo puede ser una fuente de ingresos para los limpiadores de vidrios, aquí en el coqueto barrio Recoleta (2002).
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Una nena mira por la ventana desde un colectivo en el MONDO (2013).
 

Este libro no llegó a imprimirse en offset en Paraguay pero sí se publicó en formato digital. También está disponible en Amazon, impreso bajo demanda y en formato digital para Kindle.

 

En su contenido, este libro continúa la línea de contrastes del primero, ese diálogo entre páginas enfrentadas donde ponemos en juego las emociones y donde se sigue la trama planteada por las imágenes desde el comienzo. Para este libro elegí un formato cuadrado, al igual que en Mondo Eusebio, que es proporcionalmente mezquino o generoso de acuerdo a la orientación de las fotos, y pone a las fotos apaisadas y verticales bajo las mismas reglas de juego para defenderse por sí solas.

 

Un caballo se pasea libremente por la noche del microcentro asunceno, sobre la calle Hernandarias (2014).

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Son 130 páginas y las primeras 30 son en blanco y negro.  Después llega el color.

 

Una señora se asoma al pleno sol del mediodía de invierno desde una típica casa del urbano barrio Ciudad Nueva (2014).

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Además de mostrar el lado más humano y real de Asunción, este libro pone especial atención en la transformación urbana radical que está sufriendo la ciudad, en esa mutación que se ha acelerado en la última década, por lo que esta segunda parte cubre la mitad del tiempo cronológico que el primer libro.

Hoy día Asunción tiene una nueva Costanera de 3 kilómetros. También están surgiendo barrios con edificios empresariales y de viviendas, en los que se encuentran más grúas y construcciones que edificios terminados. La mutación está en marcha allí, paradigma del cambio de cara de la ciudad.

 

En la fotografía de cabecera, platea del Estadio Defensores del Chaco durante el partido de Paraguay contra Argentina por las eliminatorias para Brasil 2014.

Martín Crespo
Martín Crespo
Fotógrafo, realizador, publicista; graduado en Ciencias de la Comunicación en Buenos Aires y residente en Paraguay desde 1995. Fue fotógrafo corresponsal de la agencia EFE en 2003/2005. Decidió ser fotógrafo un día de mayo de 1992 cuando compró su primera reflex, una Pentax K-1000, en una tienda de usado de la peatonal Kalverstraat de Amsterdam. Detesta la cebolla.