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BLACK SURF DAKAR

Oumar Seye, ¡que tengas buenas olas!
Alex Ndongo Gaye

BLACK SURF DAKAR

Oumar Seye, ¡que tengas buenas olas!
Alex Ndongo Gaye

Si hay un deporte que lleve el viaje en su ADN, ese es el surf. Cada año, torneos, patrocinadores, amateurs, profesionales, románticos y aprendices se desplazan —a veces en una vuelta al mundo constante— buscando «la» ola, «la» marea, la nueva experiencia. Durante mucho tiempo, el surf africano se restringió a las experiencias de la juventud sudafricana, pero hoy en día se extiende por el continente y las olas de Marruecos, Costa de Marfil o Senegal arrastran no sólo a nómadas europeos o americanos sino también a una comunidad local cada vez más fuerte. Entre las personas que han hecho esto posible está Oumar Seye. 

Salido de la nada, Oumar Seye ha sabido ascender escalones hasta erigirse como un monumento al surfer-manager. Tras una larga carrera con una marca internacional —según el sistema de patrocinio habitual en este deporte— a sus 37 años de edad se encarga hoy del desarrollo de esa marca en África, habiendo conseguido, desde hace dos años, poner en pie tiendas y escuelas de surf en Dakar y Abidjan.

Fue visitando las playas de Ngor y del Vivier de Almadies, donde su tío tenía un pequeño restaurante de comida rápida, como Oumar descubrió con 14 años de edad el surf, un deporte en otro tiempo practicado solo por los expatriados y los turistas de paso en Dakar.

Su primera tabla, que le regaló una periodista francesa, desencadenó el mecanismo. Oumar se recuerda aún de ello: «Fue Johanne, que estaba de vacaciones en Dakar, quien me ofreció mi primera tabla oficial». Este regalo iba a cambiar su vida de modo radical: a partir de entonces, el joven de Ngor consagrará todo su tiempo a cabalgar su tabla de bodyboard —claro, esto hace que pierda de vista sus estudios, que se verá obligado a abandonar más adelante—.

En cuatro años, Oumar hace grandes progresos y encuentra la oportunidad de ir a hacer pruebas en Francia con 18 años. Aprende y mejora en Biarritz, y siguen contratos con diferentes marcas y un ascenso continuado, viajes por todo el mundo y competiciones detenidas sólo por percances de la vida profesional: marcas que quiebran, parones forzados.

 
 

Llega entonces un momento especialmente dulce en la carrera de Oumar, que también es el de una cierta madurez. Le proponen que, en vista de su edad y visión del negocio, tome un rol más relacionado con la imagen de la marca que le patrocina, y al mismo tiempo se le conmina a que piense en su futuro; una idea con la que está de acuerdo.

Inspirado por sus numerosos viajes por el mundo como profesional, le movía el interés por desarrollar un complejo turístico y participar en la promoción del surf africano. Así que se toma el tiempo para madurar su proyecto para África. Empieza creando el Ngor Surf Trophy, en homenaje a su pueblo natal, que después evoluciona en el West Africa Tour, que reconoce los esfuerzos de la comunidad local y genera un espacio para nuevas promesas.

En medio de este grupo cada vez más nutrido de practicantes dakareses, Oumar Seye surfea tranquilamente para el desarrollo del negocio en África con el establecimiento de una asociación y de su propia empresa, Black Surf, que él considera como una condensación de su historia dentro del circuito profesional.

Con más de 3.000 horas de sol al año, Senegal es uno de los países que mejor tiempo disfrutan en todo el mundo. Dakar tiene la ventaja natural de estar rodeada por el océano, lo que la dota de magníficos spots donde turistas y residentes pueden surfear tanto en verano como en invierno, con independencia de que sean zurdos o diestros, sus preferencias y su nivel de experiencia.

¿Los spots más célebres? Ouakam, le Vivier de Almadies o la isla de Ngor. Esas son tres olas de Dakar que hacen que surfear aquí sea un verdadero regalo. Además, alrededor de estos puntos están representadas las grandes marcas, las escuelas de surf y los surf camps donde se puede mejorar la técnica o entrar en contacto con la comunidad de aficionados locales.

 
 

SURFEUR PARADISE, EL PUNTO DE ENCUENTRO DE LOS SURFISTAS

 

Punto focal de los surfistas y los dakareses, el restaurante Surfeur Paradise ofrece un espacio de descanso para los practicantes de este deporte en Vivier, en el barrio chic de Almadies. Además de la cocina internacional y las parrilladas exóticas, el lugar ofrece placeres como los billares, el ping pong, el fútbol-playa o el beach-volley.

Alex Ndongo Gaye
Alex Ndongo Gaye
Graduado en Dirección de Empresas Turísticas en la UCAD, trabaja en la promoción del turismo desde 2003. También es el responsable de la sección de deportes de una publicación dakaresa, debido a una de sus aficiones, el surf. Y además es periodista, pero no sólo volcado en las letras, sino también en la fotografía y la infografía.