La noche más oscura

Por Pere Ortín

 

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Rodrigo Blanco Calderón (Caracas, 1981) es un gran contador de historias fascinado por los locos («en medio de la angustia siempre tienen algo de razón»), que en estos momentos está leyendo la biografía que Phillipe Forest ha hecho sobre Louis Aragon e investigando a los surrealistas («me interesan las vanguardias del s.XX como precursores de la generación Beat»); y que se siente atraído por la figura del Papa Francisco («me parece un personaje interesantísimo en todas sus profundas contradicciones»).

Rodrigo Blanco. Fotografía (c) Roberto Mata

Rodrigo Blanco. Fotografía (c) Roberto Mata

El escritor venezolano ha publicado  su primera novela, The Night (Alfaguara, 2016), y aunque le resulta «incómodo» reflexionar sobre su trabajo, nos sentamos frente a frente para hablar de esta obra, un espejo deformado en el que se refleja la Venezuela actual más oscura.

The Night, que acaba de ganar el Premio Rive Gauche de Paris en su traducción al francés publicada por Gallimard, se desarrolla en los apagones de Caracas ordenados por el gobierno de Hugo Chavez en 2010. Durante otra noche infernal más en una agotada Caracas, el escritor Matías Rye y su amigo el psiquiatra Miguel Ardiles conversan sobre los crímenes que desangran la ciudad y que son, también, el hilo conductor de The Night, una novela policiaca de Matías Rye. Esta historia, que nunca se editará, refleja las obsesiones de Rye por Pedro Álamo —una figura literaria de otra época, que está fascinado a su vez por los palíndromos y la curiosa vida del olvidado poeta venezolano Darío Lancini—. Este entramado de crímenes y obsesiones cruzadas conforma la base de la fascinante historia que Rodrigo Blanco ha construido en The Night.

 

«Hemos sido criados por asesinos»

(The Night)

 

Las diversas voces se entrelazan para construir una narración de la decadencia de Venezuela. Son como sombras nocturnas en medio del apocalipsis. Una teoría desquiciada de conjuntos literarios en medio de crímenes y obsesiones varias. Todo ello se cruza en un relato laberíntico de una negra noche que define la oscuridad de todos los personajes, de una ciudad, de un país.

Rodrigo Blanco Calderón reconoce que en The Night se le han «impuesto» las historias de fuertes contenidos sociales y los personajes críticos con la situación que vive hoy su país. Como parece evidente, Blanco Calderón no es nada amante de la aventura bolivariana que desde hace años se vive en su país: «Siento que hay una lectura totalmente equivocada de Hugo Chavez», y, aunque la verosimilitud de los hechos tampoco importe demasiado, asegura que en The Night «no se cuenta nada que no sea la realidad cotidiana o que no surja en las conversaciones con mis amigos en Venezuela».

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«Todo el mal empieza en las palabras»

(The Night)

 

Rodrigo Blanco, que huye de las redes sociales como si fueran la gripe española, para no contagiarse del «exceso de adjetivos a mi alrededor», es una de las grandes realidades de la novela y el cuento venezolano.

Ha construido con esta su primera novela una historia compleja y profunda, hija de la desazón y la angustia, esa que casi todo venezolano ha vivido en estos años. A pesar del inevitable contenido social de su historia, Rodrigo Blanco sabe perfectamente que hace mucho tiempo que «el escritor ya no es guía, ni brújula de una sociedad». Eso no es obstáculo para que reconozca que su novela, escrita hace tres años, puede ser leída como una especie de relato alegórico de «un chavismo que se derrumba» y «desde los restos de una manera de entender el mundo».

The Night es una noche metafísica: una novela ideal para leer en la oscuridad y justo antes de que llegue un huracán.

 

The Night

Rodrigo Blanco Calderón

Alfaguara, 2016. 360 páginas

Lee aquí un fragmento de la novela.