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DOCUMENTALES DEL FUTURO

DocsBarcelona nos acerca a su evolución
Bárbara M. Díez
Camila Werner

Hervé Falciani pasea por la fachada del Cine Aribau como si fuera una estrella de Hollywood. Sonríe, conversa con la gente y su presencia llama la atención. Solo le hace falta una pistola en la mano para confundirlo con James Bond. Pero no, no es el agente 007 y no estamos frente a una escena de la película creada por el novelista inglés Ian Fleming en 1952. Se trata del protagonista de La lista de Falciani, cinta con la que arranca el Festival Internacional de Cine Documental Docs Barcelona 2015.

La lista de Falciani parece ser una buena opción para inaugurar el certamen. Tiene todos los ingredientes que hacen que el espectador no quiera moverse de su asiento durante 100 minutos: robo de datos personales, el banco suizo HSBC totalmente al descubierto y un protagonista que a pesar de ser responsable de dicho robo, es visto como un héroe. Es más, actualmente reside España y colabora con una entidad anticorrupción. Es imposible no acordarse de Julian Assange y Wikileaks, aunque este último destapó información de alta confidencialidad sin proteger la identidad de los implicados. Sin embargo, para uno de los directores del Docs, joven y algo conservador, esta película no era la indicada para comenzar. «Está muy bien lograda pero como espectador no te hace pensar. No te deja nada». Enfatiza además, que en estos festivales es necesario abrir con documentales que propongan puntos de vista diferentes para que el espectador pueda rebatirlos. Y es que a solo unas horas de haber comenzado el festival, directores y concurrentes no pudieron reprimir sus comentarios para sí mismos, mientras esperaban ansiosos el estreno de sus filmes favoritos.  

En la decimoctava edición del Docs Barcelona, se presentan más de 40 documentales que se disputan el primer lugar y la larga lista de películas pretende satisfacer hasta al más fanático de este tipo de cine. Es el caso de la portuguesa Alentejo Alentejo, en la que un grupo de aficionados al canto coral, fieles a una tradición que se había perdido, logran retomarla y crear admiración entre los más jóvenes. Los Castores muestran una problemática poco conocida en Tierra del Fuego, en el Sur de Chile. En esta inhóspita zona existe una plaga de castores que destruyen todo a su paso y unos científicos-investigadores son los encargados de acabar con ellos. La noruega Bikes vs Cars es una historia que cuenta la lucha por el uso de las bicicletas y su impacto positivo en la calidad de vida de los ciudadanos. «Es muy difícil lograr un cambio profundo cuando el mundo está dominado por los coches. Mientras que los ciclistas solo buscan amar su entorno y conocer más la ciudad a través del uso de las bicicletas», nos decía Fredrik Gertten, director del film, en el vermú de los sábados en nuestra librería. Menos reivindicativa es la simpática y emotiva Tea Time, que relata la historia de cinco abuelitas que se juntan sagradamente hace sesenta años a tomar el té. Mientras uno de los directores del Docs nos confesaba que «nunca había llorado tanto con una película». Y como en todo festival, siempre hay una favorita según la rumorología, esa que tanto nos gusta a los humanos. La mirada del Silencio, el film de Joshua Oppenheimer, nos erizó la piel y estaba en el primer lugar de las apuestas, sobre todo porque el año pasado The Act of Killing, la primera parte, fue la indiscutible vencedora. A pesar de su impactante historia, con una estética visual muy elaborada y cuidada, la chilena Tea Time se impuso sobre el film del norteamericano y fue la ganadora de esta edición del Docs.

 

Hervé Falciani en la inauguración en los cines Aribau. En la imagen es entrevistado por los compañeros de la televisión de Barcelona (BTV).

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En la inauguración del DocsBarcelona 2015 el público juega con el logo del festival.

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Acercar estas miradas a nuestra realidad y ponerla delante de nosotros, son algunos de los objetivos del festival. Contemplar con otros ojos algo que es desconocido, lejano y contarlo. Relatar de manera que quien lo vea se ponga en el lugar de los protagonistas, y que, al terminar de verlo, el espectador tenga ganas de hacer algo al respecto. ¿Quizás ayudar a terminar con la plaga de castores en Tierra del Fuego, o tal vez, concientizar a la sociedad sobre la importancia del uso de las bicicletas? Aunque no lo hagan, al menos surge la intención de hacerlo y genera un punto de vista que antes no existía. Los documentales nos enseñan realidades desconocidas y reflejan denuncias, pero para ir más allá en esto de contar historias, los documentales interactivos sustentan el primer lugar. 

Y si de interactividad hablamos, en este Docs, como en otros años, también hay un espacio importante para esa interactividad virtual, gracias a las nuevas tecnologías. Pero partamos por la etimología. ¿Saben qué es un webdoc? Nosotros tampoco lo teníamos muy claro hasta llegar a este festival y fue la pregunta que le hicimos al público de las Sinsombrero para tantear terreno. A los dos segundos de haber hecho la consulta, un murmullo inunda la sala y dudan antes de contestar. La negativa es general, aunque se encuentran delante de un documental de carácter interactivo. Es curioso que, a pesar de interactuar con este tipo de formato, las personas en general, no tengan conocimiento consciente del término webdoc. Algo similar ocurre con el público de Democrats —película que retrata la redacción de una nueva constitución de Zimbabwe para lograr la democracia—.  Sara Esteller es fanática del cine documental. Dice que no le suena el término webdoc. Pero lo cierto es que es gran consumidora de él. Busca documentales de su interés en internet y los ve tranquilamente desde su ordenador. Interactúa con los webdocs casi sin saberlo. Los jóvenes Jaume Portell y Laura Valls tampoco saben qué es exactamente. Aunque Jaume había escuchado vagamente el término, cuentan que les parece interesante esta nueva forma de narrar, sobre todo por la interacción que puede llegar a tener el usuario siendo parte del documental.

Los webdocs son documentales interactivos donde el usuario es el protagonista y forma parte esencial de él. Al ser multiplataforma y multiformato se pueden ver donde y cuando uno quiera, y en cada interacción que se haga, el resultado será diferente. Y además, permanecen en el tiempo. «El documental lineal se consume en un día, por ello lo programamos en horario prime time, mientras que el webdoc tiene una vida más larga», expone Ferrán Clavell, responsable de innovación y audiencias de la televisión autonómica catalana TV3, durante la charla del interDocs. En este sentido, el DocsBarcelona busca también ser un espacio para el debate dentro de la conferencia Interdocs. Profesionales del mundo de la televisión, prensa y teatro exponen sus proyectos con el fin de acercarlos al público y crear conversación. Y es también un espacio donde empezamos a escuchar este término, desconocido por la gran mayoría del público.

En este terreno hay diferentes aristas. Según las conversaciones que tuvimos con algunos de los profesionales del documental tradicional —es decir, los que no generan interactividad—, creen que es responsabilidad del director buscar esa interactividad, para así «destacar un punto de vista sobre una realidad lanzada al espectador y hacerle participar a partir de una subjetividad declarada por el autor», nos lo cuenta Óscar Pérez, director de El Tramo Final, fuera del epicentro del Docs, en una de las terrazas con jardín del barrio de Gracia barcelonés que suele frecuentar entre rodaje y rodaje. Pero lo cierto es que este concepto no es tan nuevo como pensamos.

«La audiencia ya no era cautiva y silenciosa, sino que se convirtió en un elemento importante dentro del espectáculo, ya que formaba parte de la obra en sí. Eso ya hace 31 años». Pep Gatell, director y miembro fundador de La Fura dels Baus es pionero en interacción y sabe de lo que habla. Desde 1984 su compañía hace un teatro diferente, logrando no solo que el espectador interactúe con alguno de los actores, sino que se funda totalmente con el show que ofrecen, convirtiéndose en parte fundamental de él. Esto ha evolucionado de tal manera, que hoy se ha transformado en todo un éxito dentro de la industria. Con su particular forma de expresar y con un sentido del humor indiscutible, Pep apuesta por esta nueva forma de hacer teatro concluyendo que «el concepto de interacción lo tenemos más que evolucionado en nuestra forma originaria de hacer teatro. Es algo que llama la atención y que la gente acoge».

La interacción forma parte de nuestra sociedad hace mucho, es cierto. Pero el desconocimiento del término webdoc se debe únicamente a falta de información, ya que en muchos casos, la interacción se produce sin saberlo, inconscientemente. Aún así, hay algunos contrarios de esta nueva forma de hacer documentales. «Creo que todavía hay un nivel experimental en esto porque aún no hay audiencias. No se ha llegado a una buena categoría para ofrecer calidad. Es más que nada márketing», dice Antonio Luco, uno de los directores de Los Castores. Sin embargo, a pesar de su evidente escepticismo, cree que hay piezas interactivas que pueden funcionar porque tienen elementos narrativos y visuales que se pueden integrar dentro de estos webdocs, lo que los haría más interesantes y con un valor agregado.  

Y es justamente ese valor agregado que tienen los webdocs que hacen que los pros estén sobre los contras. Los documentales de carácter interactivo tienen el poder de apuntar a un nuevo público: Los jóvenes. En un mundo donde todo parece estar dominado por la tecnología, su buen uso podría ayudarles en muchos ámbitos. En el caso del documental interactivo de Las Sinsombrero, en donde se muestran las mujeres escritoras, pinturas, creadoras que estuvieron en la sombra de la generación del 27. «Es esencial para la educación de los jóvenes y una forma de complementar a los documentales tradicionales» resalta Serrana Torres –su directora artística— mientras escribe concentradamente sus emails y nos mira a través de sus grandes gafas vintage.

 

Momento del DocsBarcelona 2015. Arnau Gifreu anuncia el inicio del interDocs Meeting Point, que arrancará desde junio en la sede de Altaïr Magazine (librería Altaïr Gran Vía 616, Barcelona).

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Altair Magazine apuesta por ellos y su sede –la librería Altaïr, situada en Gran Via 616, en Barcelona- acoge encuentros relacionados a los documentales interactivos una vez al mes para discutir la trayectoria de su evolución. Gracias a la coordinación de Arnau Gifreu, investigador del documental web interactivo y fundador de interDocs, se podrá debatir sobre el futuro de este formato.

Sin duda, en esta nueva versión del DocsBarcelona 2015 nos quedamos gratamente sorprendidos. No solo por la diversidad de películas y la posibilidad de poder conversar con diferentes directores que nos mostraron sus puntos de vista, sino porque pudimos presenciar esta nueva forma de hacer documentales, la que, independiente de que funcione o no en un futuro, es una herramienta que pretende cambiar la forma tradicional de ver documentales. Ya no somos solo espectadores cautivos sin posibilidad de opinar, sino que somos parte de esta nueva forma de narrar y es dar un paso más allá en el futuro de la interacción. ¿Nos hará más independientes este tipo de interactividad? ¿Nos ayudará a mejorar la educación de los jóvenes? ¿Nos acostumbraremos a ser parte de los webdocs? La evolución de estos y la acogida por parte del público nos ayudarán a comprender cómo esta herramienta puede formar parte de nuestras vidas complementando las herramientas que ya conocemos.

 

PERO NO SÓLO DE WEBDOCS VIVE EL SER HUMANO

Altaïr Magazine recomienda los siguientes documentales del DocsBarcelona 2015

 

LA MIRADA DEL SILENCIO

(Joshua Oppenheimer. Dinamarca, Indonesia, Noruega, Finlandia, Reino Unido 2014, 102 min.)

The Look of Silence es la segunda parte de The Act of Killling, documental también dirigido por Joshua Oppenheimer. En esta primera parte de la saga, se entrevistaba a los protagonistas del genocidio en Indonesia, desde el lado de los asesinos. Un relato cruel y desgarrador, en el que los responsables de más de mil muertes cuentan sin tapujos cómo asesinaban a los comunistas y librepensadores. Todo ello bajo la mirada cómplice de los países occidentales, que no hicieron nada para evitarlo.

En esta segunda parte la historia se cuenta a través de los ojos de las víctimas. Adi y su familia sobrevivieron al genocidio de 1965, pero su hermano Ramli no tuvo la misma suerte. Adi desentraña la historia y trata de comprender, a través de los relatos de los propios asesinos, cómo estos pueden contar algo tan terrible con todo lujo de detalles y sin mostrar ni el más mínimo remordimiento. Pareciera que Adi se desmorona a ratos, tal como su madre, quien no esconde la profunda tristeza de haber perdido a su hijo. «Si realmente lo sienten, podríamos perdonarlos», le dice Adi a su madre en una ocasión, refiriéndose al comando Akis, pero ella se mantiene escéptica. Si en la primera parte, nos enfrentamos a un asesino sin escrúpulos que nos revuelve el estómago, en esta segunda entrega es imposible no ponerse en el lugar de las víctimas y recordar que, no importa cuánto tiempo pase, es muy difícil volver a vivir cuando se ha perdido a alguien de una forma tan macabra.  

 

Detalle del cartel de La mirada del silencio.

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Fotograma de Las sinsombrero

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LAS SINSOMBRERO

(Producido por Intropiamedia y Yolaperdono, directora creativa Serrana Torres. España 2015)

Marga Gil, Concha Méndez, Maruja Mallo, María Zambrano, Rosa Chacel... Son algunas de las mujeres que no encontraremos en los libros de literatura para hablar de la Generación del 27. Ellas, Las sinsombrero, pertenecen al «eslabón perdido», jóvenes valientes y transgresoras que no fueron reconocidas por la historia y pasaron al olvido, mientras que sus homólogos varones llenaban las páginas de los volúmenes de humanidades.

Serrana Torres es la directora creativa de este documental transmedia que abarca un visionado lineal —una emisión en televisón— y un webdoc —un documental interactivo— a la vez. «Se trata de un proyecto cultural, educativo y tecnológico en el que el espectador tenga algo por descubrir», explica Serrana durante el DocsBarcelona 2015, «y para ello queremos usar todas las plataformas posibles, documentales en televisión, cine, etc». El público puede elegir en el webdoc —que estará online en la web de TVE a partir del próximo 29 de junio, según sus productoras— la manera de navegación y el contenido, mientras que el documental lineal podrá ser visionado de una única forma como programa de televisión.

 

DEMOCRATS (Camilla Nielsson. Dinamarca 2014, 100 min.)

Zimbabwe, África del Sur. El país sigue gobernado por el presidente Robert Mugabe desde 1980. Hoy, dos miembros de los partidos opositores son los encargados de redactar una nueva constitución en la que, tras años de irregularidades y carencias democráticas, los derechos de los ciudadanos sean la prioridad. La constante tensión que se respira afecta tanto a Paul Mangwana, del ZANU-PF, partido del actual presidente, como a Douglas Mwonzora, del opositor MCD-T. Democrats muestra un pueblo deprimido, pero con esperanzas. A pesar de ser una sociedad manipulada por la familia política para expresar su opinión, todos o casi todos quieren un estado democrático. Paul Mangwana y Douglas Mwonzora tienen que dejar de lado sus diferencias y llegar a un acuerdo mutuo: después de todo, ellos podrían ser la única oportunidad actual para los zimbabwenses.

 

EL TRAMO FINAL (Óscar Pérez. España 2014, 61 min.)

Hace más de dos años que Manolo perdió su trabajo, hoy es portero de discoteca e intenta perder algo del peso ganado tras reducir su actividad física a lo mínimo. Marcela y Cinta trabajan en un restaurante que, muy probablemente, en poco tiempo sea engullido por la fuerza del mar; hoy pocos son los clientes que tienen a diario. Un vecino de la zona se gana la vida locutando los precios de la cadena de supermercados Bon Preu. Los cazadores siguen capturando sus presas en medio de los pocos arrozales que se mantienen con actividad en la región. Estas son algunas de las historias que se pueden encontrar en el lugar donde desemboca el río más caudaloso de España, el Delta del Ebro (Tarragona), «historias en un lugar que se sale de lo normal, muy diferentes a las vidas de una ciudad y con personajes exóticos que nos acercan a una problemática común nacional», explica Óscar Pérez a Altaïr Magazine. Una tierra al borde del mar Mediterráneo que poco a poco está siendo devorada por el agua y sigue sufriendo una crisis global, social y de desempleo generalizado.

 
 
 

LOS CASTORES (Nicolás Molina y Antonio Luco. Chile 2014, 68 min.)

En la región de Tierra de Fuego, en la Patagonia, al sur de Chile, los lugareños se sienten invadidos. Una plaga de castores, 150.000 en total, está acabando con sus bosques y el caudal de sus ríos. Los castores construyen presas de agua con ramas y troncos para crear sus nidos. Derek y Georgia son biólogos que ya han empezado a exterminarlos, dada la falta de un depredador natural endémico. El origen de toda esta actual problemática, que podría llegar hasta el estado de Santiago —más al Norte—, se remonta a 1946, cuando una pareja de castores fue trasladada desde Canadá a Tierra de Fuego para el negocio de las pieles, que por aquel entonces era muy notable. Hoy dicho negocio está olvidado y las especies siguen desarrollándose y construyendo sus castoreras, provocando una deforestación total en la zona. Casi 50.000 hectáreas ya han sido arrasadas. «Nos interesaba el absurdo del problema, realmente se genera una contradicción natural: hay una crisis que es invisible porque no hay nadie que sufra los daños directamente, allí no hay nada ni nadie, es como el Oeste», declaran Nicolás Molina y Antonio Luco en una charla con Altaïr Magazine.

 

THE MULBERRY HOUSE

(Sara Ishaq. Yemen, Escocia, Siria, Egipto, Emiratos Árabes 2013, 64 min.)

Un documental en donde la directora y la protagonista son la misma persona. Sara Ishaq nació en Yemen hace treinta años. Hija de padre yemenita y madre escocesa, decide salir de su país de origen para vivir con su madre cuando sus padres se divorcian. Años más tarde, regresa para ver a su familia paterna con cámara de vídeo en mano. En el país árabe volverá a vivir las restricciones que como mujer sufría años atrás —cómo colocarse la ropa y el velo, las relaciones fuera del matrimonio, los horarios de vuelta a casa— y podrá filmar el cambio que está a punto de suceder en Yemen: la caída de su presidente, Ali Abdullah Saleh, tras más de veinte años de mandato. Una personalidad, la de Sara, más liberada que la de su familia y que, finalmente, cuenta con el apoyo de su padre pese a las diferencias sociales que puedan existir. Nada que ver con las convicciones más tradicionales de su abuelo.

 

VIRUNGA (Orlando von Einsiedel. Reino Unido 2014, 100 min.)

El Virunga National Park, en el Congo, es la última región en el mundo que alberga a los gorilas de montaña. Su protección está bajo la amenaza de SOCO, una petrolera británica que quiere explotar los recursos naturales de la zona, arrasando todo lo que encuentra en su camino. Virunga se centra en dos ejes: en los que luchan para proteger a los gorilas (André Bauma, cuidador de gorilas, Rodrigue Mugaruka, líder de guardabosques, Emmanuel de Merode director en jefe, y Mélanie Gouby, periodista investigadora) y en los que explotan el parque, a los que sólo les importa el petróleo que se encuentra en la zona. A esto se suma la intervención negativa de grupo de rebeldes M23, por lo que la situación se vuelve aún más caótica. La vida de los gorilas y su ecosistema están en peligro, pero los que quieren protegerlos lo dan todo, hasta la vida, para salvarlos.

 

CON LA COLABORACIÓN DE:

 

IMAGEN DE CABECERA CORRESPONDIENTE AL DOCUMENTAL THE MULBERRY HOUSE

Bárbara M. Díez
Bárbara M. Díez
Periodista-infografista (diseñadora gráfica de rebote). No entiende un buen contenido sin un buen contenedor desde que en 2004 en el periódico El Mundo, en elEconomista y en diferentes rotativos y revistas nacionales le enseñaron a unir las letras al diseño. A lo largo de estos años enfocó su camino laboral a los viajes, su gran ocio, y decidió masterizarse en ello y convertirlo en su profesión. Se define como curiosa, crítica y preguntona, mezclado con una gran dosis de vitalidad que no la deja estar quieta.
Camila Werner
Camila Werner

Periodista y viajera curiosa. Descubrir lugares desconocidos es una de sus pasiones, tanto como conocer a las personas que los habitan, desentrañar sus secretos y contar sus historias. Salir de la zona de confort y enfrentar desafíos son parte de su carácter. A veces, juega a ser escritora.