Iniciar sesión
A
  • Altaïr Magazine en Facebook
  • Altaïr Magazine en Twitter
  • Altaïr Magazine en Instagram
Iniciar sesión
¿Aún no estás registrado?

MONERÍAS

Lucha por la naturaleza en Belice
Tony Rath

EN COLABORACIÓN CON EL CICLO «VIAJE AL CENTRO DE AMÉRICA»

 
 

CONSULTA SU PRÓXIMA AGENDA

 
 

A simple vista, Belice parece el país ideal para vivir. Cubierto casi en un 60% de vegetación, con un clima húmedo y playas paradisíacas de agua turquesa, cualquiera soñaría con mudarse a este lugar donde reina la tranquilidad. Pero basta con mirar más allá de las palmeras para darse cuenta de que también tiene sus problemáticas.

Al igual que los otros países de la región, Belice cuenta con una flora y fauna únicas en el mundo; entornos naturales habitados en su gran mayoría por animales salvajes... que hoy se encuentran en peligro de extinción. En Belice, los cazadores furtivos y la tala ilegal son una realidad inevitable. La última destruye los ecosistemas; los primeros tienen un jugoso mercado en la venta de monos arañas, aulladores o incluso manatíes como mascotas.  

Las leyes en vigor están lejos de solucionar el problema; a día de hoy, casi la única esperanza de rehabilitación natural de estos animales está en manos de ONG como Esta es la historia de Wildtracks y su lucha por rehabilitar a los monos arañas, aulladores, manatíes y otros animales salvajes.

Desde hace unos años, Belice ha luchado para hacerle frente a este problema y establecer así, un programa de rehabilitación y liberación ilegal de los monos como mascotas. Desde 2010, Wildtracks, una organización sin fines de lucro, localizada al norte de Belice, han recibido a los monos confiscados por el Departamento de Deforestación de Belice, o los que han resultado heridos por diferentes razones, para darles los cuidados necesarios. El objetivo de la organización es reducir considerablemente la tenencia ilegal de monos en Belice y darle a todos los rescatados y confiscados una nueva oportunidad para ser reinsertados a su hábitat natural lo antes posible.   

El norte de Belice es un territorio crudamente hermoso; seco la gran parte del año, caliente, robusto e implacable. Salpicado por lagunas saladas, rodeada de manglares y cubierto por bosques de tierras bajas, se cree que fue poblada por la civilización maya hace cientos de años atrás, región que hoy está en su mayoría deshabitada. 

Escondido al final de un camino polvoriento, en las afueras del pueblo pesquero de Sateneja, al extremo noreste de Belice, se encuentra lo que a primera vista parece ser una granja con huertos y recintos privados. Basta con acercarse a esta zona para darse cuenta que lo que se reside ahí, es un poco más complicado que eso.  

En este remoto territorio de Belice, Wildtracks –fundado en 1990 por los inmigrantes británicos Paul y Zoe Walker- persigue sus objetivos de trabajo hacia el futuro sostenible de los recursos naturales de Belice a través de programas de conservación, investigación y educación. 

Es por eso que han creado dos centros de rehabilitación de la fauna en el país: El Centro de Rehabilitación del Manatí y el Centro de Rehabilitación del Primate (The Manatee and Primate Rehabilitation Centres), con el fin de rescatar a estas especies de los peligros externos, para luego devolverlas a su fauna natural.

 

Belice es el refugio del manatí antillano en peligro de extinción, con un población estimada de 800 a 1000. El Centro de rehabilitación del manatí fue establecido para cuidar a manatíes abandonados o heridos, y prepararlos para reintroducirlos a la naturaleza; hacer un seguimiento luego de su liberación y aumentar la toma de conciencia del bienestar de esta especie en Belice. 

 
 

Por lo general, los voluntarios se sientan en la orilla de la piscina artificial que posee el refugio de Wildtracks y ayudan a los manatíes a que puedan respirar, darles de comer con implementos necesarios si se dificulta su alimentación y rehabilitarlos con el transcurso de los años para liberarlos en las aguas de Belice cuando ya estén listos para hacerlo.

El Centro de Rehabilitación de Primates no solo sorprende por su evidente atención a los animales en peligro, sino que además cambiará la manera de pensar y sentir de los monos y los animales salvajes en general, ya que el daño que sufren va mucho más allá de lo físico. 

Los monos llegan al Centro de rehabilitación en todas las etapas de su vida. Algunos son infantes, muy jóvenes para ser separados de sus madres. Otros han estado encadenados y en jaulas por años, muchas veces sin ninguna compañía. Independiente de cómo llegan a este lugar, están estresados, traumatizados, y por lo general con un mal estado de salud física y mental. 

Después de un periodo de cuarentena obligatoria, donde recuperan su salud física, los monos entran en la fase de rehabilitación adecuada, dependiendo de su edad y especie –fase de enfermería (The Nursery unit phase), jaulas forestales (Forest Cage phase) y fase de pre-liberación (Pre-release phase)- para reintroducirlos a la selva. Devolver un primate bebé a su hábitat natural con sus habilidades de supervivencia requiere dos años y medio. 

 
 

FASE DE ENFERMERÍA

 

Todos los monos jóvenes tienen que pasar por esta fase. Aquí reciben de a uno la atención durante todo el día. Son muy inteligentes y necesitan ser capaces de ver y tocar a quienes los cuidan durante las horas de vigilia. Cuando se encuentran en su hábitat natural, los monos rara vez se mueven fuera del alcance táctil y están la mayoría del tiempo en la espalda de su madre. A menudo, sus madres los siguen con sus colas.

 

FASE DE LA JAULA FORESTAL

 

Cuando los monos maduran, son trasladados en grupos, donde aprender a vivir con otros monos , y el contacto con los cuidadores se reduce. Mientras se les provee diariamente de agua fresca, en conjunto con vitaminas y minerales, se les introduce comida natural como hojas y palmos.

 

FASE DE LA PRE-LIBERACIÓN

 

Algunos meses antes de liberarlos a la selva, son movidos a la fase de pre liberación, en terrenos con grandes extensiones de bosque rodeado por una cerca para mantenerlos lejos de los depredadores. Aquí, ya prontos a ser liberados y de vueltos a su hábitat natural, aprenden a moverse por su cuenta y el contacto con humanos es mínimo.

 
 
 
 

REINCORPORACIÓN

 

Transporte: Los monos son reinsertados en su hábitat natural –el bosque tropical- aproximadamente a los dos años y medio. El proceso es estresante tanto para los monos como para los humanos, por lo que debe realizarse con cuidado para evitar el estrés que pueda causarles.

 

Liberación: Este es el trozo de un post del blog de uno de los voluntarios de Wildtracks al momento de liberar a una especie:

«El amor sigue prosperando en nuestra pequeña Belice; entre la belleza escondida de la antigua cultura maya sepultada bajo el vaporoso bosque tropical, rodeada por el canto de los pájaros, insectos y el llamado de los monos en el bosque; y la gente de Belice que no solo lucha para preservar la naturaleza, sino que una forma de vida. Fui testigo de una tropa de monos aulladores, diezmado y aparentemente sin esperanza de sobrevivir debido a la deforestación de hace solo seis meses, fueron liberados esta semana en un territorio protegido por la increíble organización en Sarteneja llamada Wildtracks. Si no has escuchado hablar de ellos, deberías».

En julio del 2014, Wildtracks, tuvo 54 monos en varios estados de rehabilitación; cuidaron 5 manatíes (dos muy jóvenes), dos tigrillos, venados y pecaríes, entre otros animales, además de mantener jardines, construir partes esenciales de los centros de rehabilitación y atender numerosas actividades relacionadas a la vida de los animales salvajes. La mayoría de estos cuidados y entrenamiento de los animales es realizado por voluntarios que pagan por estar ahí. La vida es sacrificada en Wildtracks pero según los post de los jóvenes en el blog de los centros, es tremendamente gratificante y cambia sus vidas totalmente.

 
 

Como se mencionó antes, hay un lazo fuerte entre los cuidadores y los monos. Los monos son muy inteligentes y cada cual tiene una personalidad única que los cuidadores deben aprender con el paso del tiempo. Muchos voluntarios vuelven varios años después para chequear el estado de los monos que cuidaron alguna vez.

MÁS INFORMACIÓN EN WILDTRACKS

Tony Rath
Tony Rath

Reconocido fotógrafo editorial y comercial. En la actualidad, basa su trabajo en el Caribe, en el pueblo de Dangriga, Belice. Se convirtió en biólogo marino y ha trabajado como técnico de buceo para sus fotografías submarinas. Desde 1988 ha explorado y fotografiado gran parte de su tierra, océano y aire. También ha retratado otros países de Centroamérica y México además de obtener varios premios importantes por su impresionante trabajo.