Nicosia es la única capital de estado dividida del planeta. La partió en 1963 el trazo que un general británico dibujó con pincel verde sobre un mapa. El muro separó turcochipriotas y grecochipriotas y dejó inutilizado el feudo del Çetinkaya, el club que desde entonces juega en el exilio.

Hay campos de fútbol de todo tipo. Los hay encima del mar, escondidos en un bosque o en el tejado de un centro comercial; algunos están inclinados, otros tienen una forma nada rectangular. Incluso recuerdo haber visto uno con un árbol incrustado en el círculo central. Nunca vi, en cambio, un campo que formara parte de una zona de seguridad bajo enormes intereses internacionales. Supongo que lo extraordinario deviene mundano en Nicosia, la única capital estatal del planeta dividida por un muro.
En el estadio Taksim la hierba crece desigual. El campo queda delimitado, a la izquierda, por parte de la muralla veneciana que rodea la ciudad antigua de la capital chipriota; a la derecha, por una grad...


Este contenido es sólo para suscriptores.

Consulta aquí las suscripciones que te permiten acompañarnos en este viaje.

Si ya eres suscriptor, accede indicando tu usuario y contraseña aquí debajo.