El camino hacia las salinas se va tornando de amarillento a blanco. La naturaleza siempre ofrece anticipos en el NOA, introducciones al paisaje. Hasta que llegamos a la blancura absoluta de las Salinas Grandes, cortada de vez en cuando por carteles de protesta contra la instalación de minas de litio. Es un día de mucho viento y el polvo blanco hace todo lo posible para tapar el contorno de los cerros. Las escamas que forma el salar en el suelo se van engrosando, se vuelven duras. Nada mejor que un salar, una arbitrariedad natural de hace millones de años, para empezar a recorrer la tierra elíptica. Hoy por la mañana fue el momento mensual que eligieron los de la comunidad para hacer la ofrenda a la pacha mama, con los turistas invitados. Se ve la apacheta con ofrendas, alta y abundante.  En el mes de la pacha mama, las comunidades suelen elegir un día en concreto para trazar el ritual. A medida que subimos por el norte argentino, la pacha mama adquiere mayor relevancia. Y empieza a ali...


Este contenido es sólo para suscriptores.

Consulta aquí las suscripciones que te permiten acompañarnos en este viaje.

Si ya eres suscriptor, accede indicando tu usuario y contraseña aquí debajo.