Los matices del paisaje del Douro adquieren otra dimensión al ser observados desde el aire. En Mogadouro tuvimos la oportunidad de sobrevolar el terreno en un planeador remolcado por la avioneta de Camilo Miranda, el piloto más viejo de todo Portugal. A sus 84 años, Camilo nos guió por el mismo cielo que surca desde 1954. Y entendimos la razón que le mantiene entre las nubes a esa edad.