Magazine Altaïr

El blog de la redacción


Ingredientes de una isla a 360º

Fuego---360º-Cerdeña

Para empezar, porque es imprescindible: un fuego encendido sin prisas.

Sigue leyendo →

Share Button


EL VIAJE INTERMINABLE

Viajar-para-contarlo-bajaMaría Angulo Egea, en un punto de su magnífica reflexión sobre la crónica de viaje —que hemos publicado el 1 de septiembre para marcar bien fuerte la vuelta al curso— recoge una reflexión del antropólogo francés Claude Lévi-Strauss que puede ser demoledora para los ánimos del otoño que se acerca: «El viaje ha terminado».

Sigue leyendo →

Share Button


BUSCANDO EL GOLPE EN BANGKOK

militares_grande_tailandia

En mayo, las fuerzas armadas tailandesas se rebelaron contra el primer ministro Niwatthamrong Boonsongpaisan y su gobierno. Ana Salvá, recién llegada entonces el país, nos cuenta en un nuevo artículo de la sección Pasos cómo fue el confuso y sorprendente primer día del enésimo golpe de estado a la tailandesa.

Sigue leyendo →

Share Button


Leave a comment

SUSCRÍBETE A ALTAÏR MAGAZINE

MEXICO CALLES_LA MEXICANA ALEGRÍA
Te ofrecemos una apuesta integral por la narrativa de viajes desde todos sus ángulos.
Un magazine multiformato donde el periodismo de largo aliento y el audiovisual son los grandes protagonistas.
Te traemos historias de todas partes del mundo, contadas por nuestros colaboradores radicados en el lugar donde suceden.
Te mostramos realidades cercanas y lejanas –eso no importa– pero siempre trabajadas con el detalle y  la dedicación que se merecen.
También te invitamos a participar  en nuestro proyecto, escribiendo, fotografiando, filmando o dibujando aquellas historias de cultura viajera y periodismo afines a nuestra filosofía para ir más lejos.
Te queremos como suscriptor de Altaïr Magazine. Sé nuestro cómplice.
Captura de pantalla 2014-07-10 a la(s) 12.34.46
Share Button


2 Comments

SIN PUBLICIDAD: NOS IMPORTAN LOS LECTORES

Fotografía de Ariel Silva, perteneciente a «La fiesta de Calalá».

Fotografía de Ariel Silva, perteneciente a «La fiesta de Calalá».

Para que la prensa se renueve especialmente en el universo digital es preciso que se produzcan dos cambios fundamentales: que los lectores conciban los medios de comunicación como entes con valor y por los que merece la pena pagar, y que los propios medios elijan, como opción política y pedagógica, un modelo sin publicidad.
Las razones son simples: desde el advenimiento de la era digital, los medios de comunicación han estado más pendientes de los beneficios económicos que del lector, el que es, en primera instancia, el elemento más importante de la cadena informativa.
Hasta el momento, los medios se han sustentado a través de los ingresos de la publicidad. Este proceso ha dejado fuera al lector, que no puede decidir cuáles son sus intereses, sino que recibe la información preestablecida en base a las tendencias económicas.

Altaïr Magazine nace independiente de los intereses económicos de los que en el periodismo ven un negocio y no una labor social. 

Nosotros no tenemos publicidad, lo que libra a nuestros lectores de las molestias de los banners y los anuncios publicitarios en cada página.
Los lectores sois los que elegís, junto al equipo de redacción, cuáles son los reportajes y artículos que os interesan.
Sin embargo, no cerramos la puerta a quienes quieran ayudarnos: consideramos válido un mecenazgo afín a nuestra línea editorial y comprometido con ofrecerle al público más y mejores historias para ir más lejos.
Y bien, si eliminamos de la ecuación la variable «publicidad», ¿cómo mantenemos el equilibrio?
Nuestro modelo de negocio es arriesgado, pero confiamos en que sea el camino a seguir a partir de ahora: Altaïr Magazine, como su predecesora, la Revista Altaïr, se rige por un modelo de suscripción donde los lectores y usuarios son nuestros cómplices, y solo gracias a ellos podremos traeros más y mejores contenidos cada vez.
De esta manera, nadie decide por nosotros y la información llega a vosotros independiente, bien contrastada y trabajada, sin prisas y sin directrices que obedezcan a supuestas tendencias de mercado, sino a las inquietudes de un público ávido de vivir experiencias a través del viaje como forma de hacerse preguntas sobre el mundo.
Sois vosotros los que, en última instancia, sois dueños de Altaïr Magazine y es para vosotros que trabajamos poniendo todos nuestros esfuerzos en ello.
Necesitamos vuestra ayuda. El camino hacia una prensa post-internet está trazado: lectores, y no anunciantes, en la cúspide de nuestras prioridades.

Nosotros ya hemos elegido.

Share Button


2 Comments

NACE ALTAÏR MAGAZINE, PARA IR AÚN MÁS LEJOS

Imagen para post lanzamiento El día que Pep Bernadas y Albert Padrol fundaron la revista Altaïr en 1991, no podían siquiera imaginar que dos décadas después el mundo y nuestra forma de comunicarnos habría cambiado tanto que tendrían que reinventar todo el concepto Altaïr. Un reto necesario que aceptamos para continuar explicando el mundo y su fascinante complejidad. Ahora, por fin, os enseñamos el resultado. Sigue leyendo →

Share Button


Leave a comment

OS INVITAMOS AL LANZAMIENTO DE ALTAÏR MAGAZINE

Evento presentación FanPage

El próximo jueves 3 de julio, a las 19.00 horas, presentamos en la Librería Altaïr (Gran Vía 616, Barcelona) nuestro nuevo magazine digital.

Sigue leyendo →

Share Button


Leave a comment

NUEVAS PREGUNTAS PARA EL PERIODISMO

ALTAIR MAGAZINE_HOME En 2013, los editores de la revista francesa XXI, Laurent Beccaria y Patrick de Saint-Exupéry, publicaron (y se extendió como la pólvora por los medios digitales, que lo replicaron en varios idiomas) un manifiesto que pondría en jaque la mayoría de las ideas en las que se había basado el periodismo digital de los últimos quince años. “Un autre journalisme est possible” resumía las ideas que los gurús de Internet y de la prensa tradicional no se atrevían a articular en un ensayo por temor a que el público y, especialmente aquellos que tanto habían invertido en la transición de los medios tradicionales al universo virtual, comprendieran que la verdad, en cuanto al futuro del periodismo online, no estaba tan clara como creían.

Este manifiesto es a la vez ensayo, retrospectiva teórica, ideario y puesta en evidencia de la gran maquinaria que origina y hace fluir las tendencias en materia económica, empresarial y sobre todo social. Durante años, los directivos de los grandes medios habían perseguido, sin detenerse a pensar las consecuencias a medio y largo plazo, unos ingresos por publicidad que eran inalcanzables. Por mímesis, unos y otros fueron tomando las decisiones equivocadas, no solo hundiendo sus empresas en un limbo económico del que difícilmente podrían salir en plena crisis publicitaria, sino también desprestigiando el nombre del periodismo con unas informaciones cada vez más banales, repetitivas, intrascendentes y que, poco a poco, se fueron convirtiendo en simples ecos de las notas de prensa de las agencias de noticias. En este declive, se augura la muerte del periodismo. Nadie ofrece un céntimo por la información de calidad: priman los intereses de los grandes grupos multimedia, que obtienen beneficios de la publicidad y esta, para mayor frustración, se vende mejor en las noticias morbosas y sensacionalistas que en los reportajes en profundidad.

La situación no pintaba bien. Ciudadanos desinformados en el epicentro de una crisis económica mundial. Falta de valores. Opíparos empresarios que se enriquecen convenciendo a los usuarios y a los directores de los medios tradicionales de que la conversión digital es la responsable de la crisis del periodismo (“solo la acentúa”, coinciden los editores de XXI). Un clima de tensión donde ningún experimento con los new media parece funcionar: el público se cansa.   Por suerte, ahora, las cosas empiezan a cambiar.

Lo que el periodismo necesita, ya sea en el papel o en las pantallas –parafraseando el manifiesto de XXI- es una revolución copernicana. El antiguo modelo está agotado. Si podemos acceder a cualquier información mundial en tiempo real, si hemos podido asistir a las revoluciones del mundo árabe a través de las redes sociales y de los vídeos amateur de sus participantes, no tiene sentido continuar enviando reporteros y periodistas a los núcleos calientes de donde se nutren las agencias de noticias cada día. El periodismo tiene que abandonar su centrismo y sus cauces tradicionales para reinventar una nueva manera de contar y dejar testimonio de lo que el mundo es ahora. Nuevos medios de comunicación en todos los países, independientes, con un capital muy limitado pero las ideas claras, han abierto un camino que ahora Altaïr Magazine se empeña en seguir: nos avala una trayectoria de más de veinte años y con esfuerzo y valores fuertes y claros trazaremos una nueva línea, por ahora inexplorada en el mundo hispanohablante, de lo que a periodismo viajero se refiere.

Para nosotros, continuar en la línea de lo que otras revistas de viaje están haciendo –con todo nuestro respeto por su trabajo- no tenía sentido alguno. Competir con revistas de gran envergadura con unos contenidos afines a los suyos lo considerábamos una derrota incluso antes de comenzar la batalla. En el proceso de reinvención, tuvimos que hacernos algunas preguntas:

¿Qué no está hecho todavía?

¿Qué historias nos gustaría leer a nosotros, que somos periodistas, escritores, documentalistas, filólogos, ávidos conocedores y, sobre todo, viajeros?

¿Qué quiere el público, qué necesita, qué no se le ha dado aún?

¿Cómo podemos hacerlo, sin vendernos ni aliarnos con empresas que no respetan el periodismo ni nuestro trabajo?

  La respuesta a estas preguntas supuso un trabajo arduo de documentación, conversaciones, lecturas, reflexión y, sobre todo, honestidad. No nos valía cualquier cosa: si accediamos y aceptábamos el reto, lo haríamos con plena conciencia de llegar hasta el final. Las antiguas preguntas pronto se ramificaron y formaron otras nuevas, en lo que comenzó a componer un heterogéneo cuerpo de cuestiones acerca del periodismo y de cómo trabajar en él a las que, todavía hoy, les vamos añadiendo nuevos significados y matices. A medida que el mundo evoluciona y cambia, nosotros aprendemos. Nuestras historias, las que pronto podréis conocer en el nuevo Altaïr Magazine, son reflejo de esa curiosidad impertinente que no queremos perder acerca del mundo y sobre todo de la gente que vive en él.

  En esta misma tarea de reinvención del trabajo, nos habíamos dado cuenta de que la única solución seria para poder completar un proyecto de envergadura y calidad, era nacer nativos digitales. ¿Eso qué significa? La antigua revista Altaïr, en papel, había sido un referente durante más de veinte años en la esfera de los viajes, pero ya no tenía capacidad para colmar las expectativas de los más de 500 millones de hispanohablantes que habitan el mundo. Es por eso que decidimos depedirnos, dejarla atrás, y comenzar de cero, no solo con un nuevo soporte – Internet- sino también con un nuevo formato – multiformato, mejor dicho, pues combinamos texto, audio, vídeo, fotografía y todo cuanto sea factible de aparecer en un medio digital-, una nueva perspectiva en cuanto a los contenidos – de los reportajes sociohistóricos sobre ciertos lugares, bellamente adornados con fotografías y mapas, descubrimos que ahora es el momento de construir un periodismo mucho más humano, con fotografías y vídeos que no solo son bellos, sino potentes narrativamente y que cuentan una historia por sí mismos- y, especialmente, una apuesta arriesgada pero necesaria de cultivar un “periodismo slow”.

¿Qué es un “periodismo slow”, quizá se pregunten los lectores?

El reloj no tiene piedad y todavía menos en el universo de los medios digitales. Las noticias se producen y publican sin que los periodistas hayan tenido tiempo de preguntarse primero: ¿es esto lo mejor que puedo hacer? ¿Comprenderán, los lectores, las circunstancias de la historia que estoy relatanto? ¿Se identificarán con ella, sentirán rechazo o, al contrario, quedarán indiferentes? Un periodismo irreflexivo es lo peor a lo que podemos enfrentarnos en este momento. La web ya está repleta de contenidos que se copian los unos a los otros, de ideas inconclusas o que no tuvieron tiempo de pensarse y desarrollarse completamente y que suponen una gran pérdida para los seres humanos A contracorriente del flujo general, Altaïr Magazine, se toma su tiempo. Algunos ya os habréis dado cuenta: hemos necesitado, incluso, retrasar nuestro lanzamiento. Queríamos estar seguros de que lo que caiga en vuestras manos muy pronto sea lo mejor a lo que podíamos aspirar. Ese periodismo de largo aliento, de gran recorrido, o periodismo slow, como lo hemos llamado, es el que nos interesa. Cada historia es repasada, leída, editada, y puesta en duda varias veces antes de ver la luz. Lo mismo con cada fotografía, con el orden en el que van colocadas para fortalecer la narración; con el audiovisual, ocurre del mismo modo. No precipitarnos es una decisión tomada a conciencia: si no trabajamos duro para entregaros las mejores historias, ¿por qué habríais de acompañarnos?

Seguimos reflexionando sobre los valores que mueven la nueva prensa, el periodismo, las nuevas revistas y medios digitales que han nacido o están a punto de hacerlo. Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Qué cosas esperáis del nuevo Altaïr Magazine?

Podéis contárnoslo en los comentarios. Estamos encantados de que el Blog de la Redacción se convierta en un espacio de debate.

Share Button


Leave a comment

MAGAZINE Y AUDIOVISUAL, LAS PALABRAS CLAVE

 

Editoria Altaïr Magazine

Los tiempos cambian y con ellos también evolucionan las maneras en las que los medios de comunicación se relacionan con sus lectores. Los antiguos modelos en papel ya no colman las expectativas de un público que se ha acostumbrado a ser global. Desde Barcelona, Altaïr Magazine quiere llegar a México, a Paraguay, a Chile o a Venezuela, sin olvidar, por supuesto, todos aquellos lugares en los que al menos una persona pueda entender el español. Ese objetivo solo podíamos conseguirlo trasladando nuestra propuesta al medio digital y empezando, desde cero, un nuevo proyecto enfocado en el poder de la imagen.

Sigue leyendo →

Share Button