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CERDEÑA

Una isla en movimiento
Apuntes sobre un pequeño continente

¿Hacia dónde camina la isla-continente? Quizás el gigante se ha dormido de pie, como los flamencos en la laguna de Molentargius de Cagliari. A la pata coja en pleno Mediterráneo occidental, lejos de todo: a una noche de navegación de las Baleares, a otra de Roma, a otra de Túnez. Y al Norte el Estrecho de Bonifacio como un torrente crecido en el mar, molesto y peligroso.

Otras Cerdeñas detrás de la postal
Alessandro Toscano

Son postales sardas, pero no las encontrará en las tiendas de souvenirs. Paisajes quemados. Turistas haciendo fotos. Carreteras solitarias. Playas industriales. Inmigrantes en bicicleta. Huertos urbanos en medio de la nada. Procesiones menores y rincones abandonados. Un viaje de vuelta a la tierra propia para mirarla con ojos etnográficos, de un modo distante, pero implicado.

Una conversación literaria con Marcello Fois
Mario Trigo

Somos una parte de la isla que ha mantenido con más constancia la relación entre lo extremadamente arcaico y lo extremadamente contemporáneo. Siempre hay puntos en una sociedad en los que se entiende que para ser muy modernos, incluso contemporáneos, hay que tener una relación estable y fortísima con la antigüedad, con lo arcaico. Yo crecí en familias donde convivían el médico y el mago.

Crónica de la emigración sarda en Argentina
Ana Claudia Rodríguez

Teresa abrió los ojos y notó el estómago descompuesto. Estaba a bordo del barco Santa Cruz, que había zarpado el 8 de diciembre desde el puerto de Génova. Ella tenía siete años, y viajaba rumbo a las Américas con su padre, Giovanni Fantasia, su madre, Maria Antonia Zazzu, y sus seis hermanos pequeños. Miró por la ventana esperando encontrar el cielo azul de los todos los días, pero lo que vio fue una masa gris de nubes que descargaba furibunda. El barco parecía de papel. 

Sardos de ayer y hoy
Mario Trigo

Estatuas gigantes esculpidas en piedra arenisca. Se sabe más bien poco de ellas: ¿Héroes divinizados? ¿Guardianes del sueño de los difuntos? ¿Símbolos identitarios? Difícil acceder a los secretos que guardan los antiguos sardos del ayer hechos de piedra. Más sencillo preguntar a los sardos de hoy sobre quienes son. Los sentamos frente a nuestra cámara y les planteamos el inicio de una sencilla frase con final abierto…

El Archipiélago de la Maddalena
Simona Manna

El alma de esta isla está escondida, forjada por la dureza del maestral y defendida por los fortines que durante siglos la protegieron de los invasores. Es alma de isla en la isla, con fronteras sardas pero corazón corso, a mitad de camino entre la Cerdeña que la declaró suya y la Córcega que, con sus pastores, la pobló y le dejó el sonido de una lengua que se habla sólo aquí. 

Vidas tranquilas a espaldas del mar
Mario Trigo / Paty Godoy

Ella se llama Luisa. Él se llama Eros. Viven en una de las playas más bonitas de Cerdeña. Chia. Todo el mundo los conoce por sus cabras y sus quesos. Han visto pasar el mundo y el supuesto progreso que llegó con el turismo masivo por la carretera que pasa frente a su casa. Siguen trabajando cada día y tiene más clara que nunca cuál sería su respuesta si alguien llamara a su puerta para preguntarles: ¿venderías tu casa por diez millones de euros? 

El sentido de la isla y la nueva poesía en sardo
Omar Ghiani Saba

Tres preguntas poéticas para recitar Cerdeña con pocas palabras. Es como un collar de piedras unidas por un hilo casi imperceptible. Si estas piedras son las palabras, el hilo es el silencio, la filigrana que teje a la sociedad sarda atada a su duro territorio.

Pequeña historia de malvasía y oportunidades
Mario Trigo / Paty Godoy

Cuando era adolescente, a Piero Carta no le hacía mucha gracia tomar esta carretera. Era fin de semana, y en vez de disfrutar del sábado en Cagliari se dirigía de nuevo a ayudar a su padre en el viñedo familiar. Casi dos décadas después, Piero trabaja duro hoy para lanzar su propio vino de malvasía.

Maria Lai, el arte de ser niña
Elena Ledda

Cuando llegué a la casa que en las afueras del pueblo de Cardedu compartía con su hermana Rosa, apasionada escritora y casi coetánea suya, tenía una gran curiosidad por preguntarle cuál era su secreto. Pero me bastó con ver sus ojos curiosos y aquel modo suyo de doblarse de risa para entenderlo por mí misma. 

Cerdeña, «punto caliente» del Mediterráneo

Grandes espacios naturales relativamente poco humanizados y de gran interés ecológico. Cerdeña: desde espectaculares mesetas, pobladas con bosques de alcornoques y lagos estacionales, donde abrevan caballos enanos semi-salvajes, hasta espectaculares acantilados marinos en los que sobreviven algunas de la últimas focas monje del Mediterráneo. 

El malestar de las pruebas militares en Cerdeña
Colectivo Sabot

Una historia que empezó hace sesenta años, en 1956 en los que se decidió que Cerdeña debía albergar varias bases y polígonos militares. Una historia que ocupa treinta y cinco mil hectáreas de terreno, una superficie veinte veces más grande que Lampedusa o equivalente a la de Malta. Y en el mar, veinte mil kilómetros cuadrados. Casi otra Cerdeña. 

Hospitalidad y comida en Cerdeña
Mario Trigo / Paty Godoy

La cocina sarda despliega una variedad incontestable de sabores, desde recias carnes de caza hasta los dulces más trabajados, en un contexto mediterráneo donde el pan y el vino sostienen todo encuentro gastronómico. Para abrir apetito aquí se propone un menú posible; para cerrarlo, como mandan los cánones, tocará un vasito de fil'e ferru y un brindis: ¡A kent'annos!

Sonido, memoria, música y voces
Fran García

En su nuevo programa, Radio Altaïr nos propone coger el coche, una tienda de campaña y mucha curiosidad para seguir las voces de Cerdeña. Las de sus músicos, sus narradoras, sus políticos y su gente sencilla, en italiano y en sardo: el sonido de los pueblos que esperan tras la montaña y la costa que está al otro lado del mar. 

Un domingo en la capital
Enrico Lixia

Como diligentes viajeros o flâneurs cualquiera, con los ojos bien abiertos, nos hemos dejado guiar por el benévolo sol que de enero a diciembre tiñe de sal —en la mañana— y de naranja y rosa —en la ociosa tarde— esta ciudad nacida entre dos lagunas y abrazada por un mar infinito.